ROMANCE DE LA GRAN CENA

“ROMANCE DE LA GRAN CENA”

(Lucas 14:15-24)

Por Mario R. Montani (31/05/1987)

Estaba Cristo enseñando

en región de Galilea

y aquellos que le seguían

se acercaban a su mesa.

El Señor les explicaba

que no será en esta Tierra

do todos recibiremos

de nuestro Dios recompensa,

sino en la resurrección

con los justos y profetas,

si es que fuésemos dignos

de alcanzar la Vida Eterna;

y oyéndole uno de éstos,

que se encontraba a su diestra,

dijo: “Bendito el que pan

junto a Dios comer pudiera”.

Le diz Jesús respondiendo:

“Erase un hombre que era

y a sus muchos convidados

invitaba a una gran cena.

Siendo ya pronta la hora,

hete aquí, envió a su siervo

a sus casas pregonando:

‘Venid, pues ya todo es presto’

‘Que me he comprado una hacienda’

-dice que diz el primero-

‘y necesito ir a verla.

Excúsame, mas no puedo’.

Dijo otro: ‘Cinco yuntas

de estos bueyes he comprado,

de modo que no he de ir

pues me es menester probarlos’.

Dijo otro, ya el tercero:

‘Acabo yo de casarme,

recién desposado estoy,

no puedo de aquí ausentarme’.

Vuelto el siervo con su amo

le hace saber estas cosas.

Entonces, muy enojado,

dícele éste: ‘Ahora,

vete pronto por las plazas

vete pronto por las calles.

Trae a los pobres, los mancos,

los ciegos y a todo el que halles’.

Dícele el siervo al rato:

‘Se ha hecho como mandaste,

y, aunque extraño te parezca,

aún resta lugar vacante’.

Vuelve a decirle el señor:

‘ve entre caminos, vallados,

y aunque sea por la fuerza,

trae a mi casa invitados.

Que no gustarán la cena

aquellos que no han venido,

pues muchos son los llamados

mas pocos los escogidos’”.

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Lamento por Zarahemla

ARTE Y RELIGION

     Literatura

            Poesia

Lamento por Zarahemla

(Ubi Sunt) 

Por Mario R. Montani

 

Zarahemla, Zarahemla,

Zarahemla, bien nombrada

¿Do se encuentran tus almenas?

¿Dónde tus torres doradas?

 

¿Do las aguas del Sidón

que tus planicies bordearon?

¿Dónde aquel fuerte bastión

que mulekitas fundaron?

 

¿Dónde el Templo del Señor

que a nefitas convocara,

o el tan alto murallón

en que Samuel predicara?

 

¿Qué ha sido de las mujeres

que tus victorias cantaban,

o de los bravos guerreros

que en tu defensa peleaban?

 

Capital del gran imperio

que iniciara el rey Mosiah.

Asentamiento del pueblo

que el buen Benjamin reunía.

 

¿Dónde están las multitudes

en tus calles caminadas,

o sabios que se reúnen

frente a tus puertas labradas?

 

Por dos veces fuiste presa

de invasores lamanitas.

Dos veces largas esperas

requirieron tu conquista.

 

Tus maldades escondías

cuando la tierra temblaba

y el gran fuego descendía

desde el cielo que tronaba.

 

Zarahemla, Zarahemla,

Zarahemla, bien nombrada

¿Do se encuentran tus almenas?

¿Dónde tus torres doradas?

MAXIMO CORTE III (El Libro de Mormón en Verso)

ARTE Y RELIGION

       Literatura

               Poesía

MAXIMO CORTE III

(Proyecto del Libro de Mormón en versión poética)

1 Nefi – Capítulo 1

 

De Lehi las visiones, yo Nefi, describo;

desde el polvo mismo la voz hablará.

Futuras edades seránme testigo

que todos mis dichos son pura verdad.

.

El pueblo está ciego, apedrea profetas,

blasfeman, fornican, profanan el templo;

enfermos los cuerpos, las almas abyectas,

el odio y la envidia las mentes royendo.

.

Se inclinó mi padre en ardiente ruego,

pidiendo hacia el pueblo divino perdón,

y sobre una roca, un pilar de fuego

alzóse y mi padre escuchó al Señor.

.

Cuando hasta su casa llegó de regreso

Espíritu mismo en él reposó,

dominólo el sueño y echado en su lecho

vio abierto los cielos y el trono de Dios.

.

Bellas alabanzas los ángeles cantan

luego hacia la tierra uno descendió,

era tal su brillo que a todos alcanza

pues al Sol que luce su luz empañó.

.

Luego vuelan doce siguiendo al primero,

sus vestidos como bruñido metal,

opaco ha quedado el mismo lucero

que brilla en la eterna noche sideral.

.

Y vio tambaleando los muros de piedra,

cayendo las obras de Jerusalén.

Ya gentes extrañas irrumpen en ella;

allá en Babilonia cautivos se ven.

.

Ya cae Sedecías; sacaron sus ojos,

muerto con sus hijos. No existe piedad,

del templo, riquezas, sólo son despojos.

ya destruye el fuego la enorme ciudad.

.

Y visto estas cosas; mi padre imploraba:

¡Oh, Dios Poderoso de amor y bondad!

Que tu gracia extienda sus fulgentes alas

para que así huyan temor y maldad.

.

No hagas que perezcan los que a ti acuden

Descienda tu Espíritu de dulce virtud,

sobre las tinieblas de las multitudes

que buscan las sombras huyendo a la luz.

.

¡Oh pueblo, escuchadme! Mi padre predica

por todas las calles de Jerusalén,

pero los judíos no escuchan su súplica,

mofaron sus ruegos, burlaron su fe.

 

(Publicado en Mensajero Deseret de Noviembre de 1947, pag. 418)

 

1 Nefi Capítulo 5

 

Cuando regresamos de nuevo al desierto

llevamos el gozo, pues nuestra tardanza

hacía que creyeran que habíamos muerto:

perdida tenían ya toda esperanza

.

Se lamentaba Saríah, nuestra madre,

creyendo que vivos no nos iba a ver,

elevaba quejas a Lehi, nuestro padre,

por habernos enviado a Jerusalén.

.

Eres visionario – mi madre decía –

dejamos las tierras de herencia por ti,

nuestros cuatro hijos perdieron la vida;

aquí en el desierto vamos a morir.

.

Contestó mi padre – Sí, soy visionario,

porque yo he visto las cosas de Dios.

Ni soy, ni he sido, traidor o falsario,

yo cumplo y predico lo que El me mostró.

.

Promisorias tierras el Señor me ha dado

Por ello me gozo y me regocijo;

sé que la avaricia de Labán fue ahogada;

veremos de nuevo a nuestros cuatro hijos.

.

Mi madre amargura, mi padre consuelo,

Saríah era la pena, Lehi la esperanza;

temor enfrentando a la fe, rudo duelo

donde no se huye, donde no se avanza.

.

Al vernos de nuevo mi madre decía:

-Ahora sé seguro que nuestro Señor

protege a mis hijos salvando sus vidas

dando a mi marido visión y valor.

.

A Lehi y a mis hijos potestad ha dado

para que cumplieran lo que El mandó,

de manos del fiero Labán se han librado.

Así en regocijo nuestra madre habló…

.

Hacen sacrificios, queman ofrendas

y danle las gracias al Dios de Israel.

Cumplidas las cosas, mi padre, a su tienda

entróse, las Planchas llevaba con él.

.

De Moisés los libros, las planchas tenían

historia del mundo y de su creación;

de Adán y de Eva las cosas decían,

con muchos consejos como ilustración.

.

Desde el mismo origen del pueblo judío

hasta el rey de Judá, el rey Sedecías,

en esos anales mi padre ha leído

con las profecías que da Jeremías.

.

Halló de sus padres la genealogía,

supo descendencia del mismo José,

el hijo de Jacob, que en lejanos días

vendido en Egipto como esclavo fué.

.

Mas el propio Señor avanzó su causa

haciéndole digno ante Faraón.

Así a Jacob mismo y a toda su casa

salvólos del hambre con buen corazón.

.

Aquel Labán terrible a quien yo venciera

también descendía del mismo José.

Por eso las planchas él las poseyera

hasta que a su muerte las recuperé…

.

Sobre Lehi, mi padre, espíritu vino

comenzando luego a profetizar;

diciendo la suerte, diciendo el destino

que sobrevendría a su posteridad.

.

Las Planchas de Bronce, jamás corroídas,

irán a familias, naciones y pueblos,

en todos los sitios las cosas dirían,

principio de leyes, Eterno Evangelio.

.

Grandes mandamientos el Señor ha dado.

Lehi, mi padre, cumple, lo mismo que yo,

Por eso las Planchas de Bronce El nos ha dado

Para edificarnos en gracia de Dios.

.

La fe, nuestra fuerza, el Señor la guía.

Cumplir en justicia es nuestra ambición,

Así en nuestro viaje reinó la alegría

Pensando en las tierras de la Promisión.

 

Publicado en Mensajero Deseret, abril 1948, pag. 136

 

 

1 Nefi Capítulo 6

 

Sobre estas Planchas, yo, Nefi, escribo.

No cosas de hombres mi mano grabó;

de genealogía nada es lo que digo;

ocupo el espacio en cosas de Dios.

.

 

De José venimos como descendientes

dicen los anales que guardó Lehi;

bástenos entonces hoy ser obedientes

guardando las cosas escritas aquí.

.

Quiero que los hombres puedan elevarse

sirviendo con gozo al Dios de Abraham,

de Isaac, de Jacob, para así salvarse

haciendo lo bueno con todo su afán.

.

A mis descendientes mandaré que sólo

sobre estas planchas escriban, cual yo,

no cosas del mundo manchadas de lodo

sino aquellas cosas que agradan a Dios.

 

Publicado en Mensajero Deseret, abril 1948, pag. 136

 

1 Nefi – Capítulo 7

.

Después que mi padre hubo concluido

hablándome sobre su posteridad,

la voz del Señor sobre él ha venido

a darle mensaje de luz y verdad…

.

-Lehi, tu familia vive en el desierto,

pero, contéstame, ¿para dónde irá?

Tus hijos solos están, te digo de cierto

¿Las tierras acaso podríamos poblar?

.

Esposas no tienen, lo digo por eso,

ordeno las busquen, porque yo, el Señor,

de todos mis hijos deseo el progreso,

viviendo en las tierras de la promisión.

.

Envía a Nefi y a tus otros hijos

a la ciudad misma de Jerusalem,

Ismael y su casa, que venga es preciso,

Para que establezcas alianza con él…

.

Ismael recibiónos muy gentilmente

Al darle palabra del mismo Señor,

Dispuso la marcha, así, prontamente…

Luego en el desierto, veréis qué pasó.

.

Ibamos marchando tranquilos, gozosos,

pero mis hermanos, Lamán y Lemuel,

con algunos hijos de Ismael, en enojo,

querían el retorno a Jerusalem.

.

Yo, Nefi, afligido por tanta dureza,

con todas mis fuerzas a ellos hablé,

dolíame de ellos al ver sus flaquezas,

tan sin esperanzas, tan poca su fe.

.

-¿Cómo es que vosotros siendo mis hermanos

mayores en años, vuestro corazón

así endurecéis? ¿No véis que es vano

luchar contra fuerte y justa razón?

.

Menor yo, mas debo daros el ejemplo,

tengo que exhortaros porque ciegos sois

¡Qué grande castigo tendréis con el tiempo!

¿No véis infelices? ¡Dejad el error!

.

¿Del Señor acaso no tenéis palabra,

olvidáis el ángel que os reprendió?

Con fe y obediencia la dicha se labra,

pues ellos son dones que Dios nos mandó.

.

Librónos de manos de Labán un día

porque inigualable es su poder.

Tendremos la bella tierra prometida

si fieles le somos: probad y veréis.

.

No en muy lejanos tiempos venideros,

Jerusalem mismo se derrumbará,

mas a siervos fieles que al Señor creyeron,

lejos del peligro los trasladará.

.

Espíritu mismo mucho ha contendido,

pero esa gran puja pronto cesará.

Los malos, los necios, serán destruidos,

quedando quien tenga amor y bondad.

.

Ellos rehusaron los Santos Profetas;

a Jeremías han puesto en presión.

A Lehi, nuestro padre, con furor acechan

¡Matarlo quisieran. No tienen perdón!

.

He aquí, escuchadme lo que yo os digo,

sois hombres ya todos, razón entendéis,

salvaros procuro si venís conmigo,

si atrás os volvierais allí moriréis.

.

Cuando perdidos os encontréis luego,

de éstas, mis palabras, os acordaréis,

pues dentro yo tengo de Espíritu el fuego,

¿no queréis oírme? Pues pereceréis.

.

Cuando estas palabras húbelas hablado

sobre mi cayeron con saña brutal.

Con cuerdas me ataron, y allí, abandonado,

quisieron dejarme. ¡Venganza bestial!

.

Para que sirviera a buitres y fieras

hambrientas, que ansiosas me devorarían.

Eso es lo que ellos con placer hicieron

porque si muriera, ellos triunfarían.

.

Por lo tanto yo invoqué al Señor, diciendo:

¡Oh, Señor, tu que sabes de toda mi fe!

Verdad en tu nombre aquí estoy diciendo

pero ellos no escucharon ¡Señor, líbrame!

.

Si tú me das fuerzas libraré mis manos,

libres ya de amarras estarán mis pies;

dicho esto, y libre, ante mis hermanos

de nuevo otras cosas con ellos hablé…

.

Arrojarse intentan contra mí irritados

pero una hija del mismo Ismael,

su esposa, y otro hijo con bondad hablaron:

cesaron su ira Lamán y Lemuel.

.

Apesadumbrados ante mí se inclinan,

humildes se muestran, olvidan maldad.

Perdón me suplican, su rostro iluminan

con una sonrisa de amor fraternal…

.

Les he perdonado diciéndoles luego:

Os exhorto hermanos, que roguéis al Señor,

que El os perdone. Como así lo hicieron,

seguimos el viaje con gozo y amor.

.

Llegamos delante de Lehi, nuestro padre,

Ismael, su casa, mis hermanos, yo,

fuego de holocausto sobre el altar arde

y dicen las voces sus gracias a Dios.

 

Publicado en Mensajero Deseret, Junio 1948, pag. 216

 

 

1 Nefi – Capítulo 8

(El sueño de Lehi del árbol, el río y la barra de hierro)

 

Aquí en el desierto estamos viviendo;

guardamos granos en gran cantidad.

Hablónos mi padre de nuevo, diciendo:

-Venid, hijos, míos, venid y escuchad

.

He aquí yo he soñado: pero mejor dicho

no fue un sueño sino una visión.

Al ver tantas cosas yo me regocijo

con el Señor mismo, con justa razón.

.

De Sam y de Nefi yo me enorgullezco,

mas no con el vano orgullo carnal

que lleva al abismo, terrible y funesto,

poblado de sombras. ¡Negrura del mal!

.

Mi orgullo es de gozo al saber que ellos

con sus descendientes se habrán de salvar;

la fe, la obediencia les dan sus destellos,

con ellos la tierra se ha de iluminar.

.

Lamán y Lemuel: en cuanto a vosotros,

guardo temores, me apeno en verdad.

¡No sois, os lo digo, hijos jubilosos;

llenos sois de enojo y contrariedad!

.

He visto un desierto de sombras poblado,

de espesas tinieblas, y luego allí vi,

con blancos ropajes a un hombre parado

que me dijo – Sígueme – y yo le seguí.

.

Por más que me esfuerce, explicar no puedo

cuál era el desierto, ancho, desolado,

aún detrás del guía acosóme el miedo,

en cuerpo y espíritu em hallaba postrado.

.

Así temeroso, así acongojado

al Señor imploré, ¡Tened compasión!

Tu misericordia y bondad me has dado;

recoge esta humilde y fiel oración.

.

Oración, lamento del hombre sufriente,

esencia del alma, el llanto hecho voz,

la fiel mensajera, humilde y potente

que llega al oído del Eterno Dios.

.

Paréme mirando, un campo espacioso

delante tenía: y en el campo vi

un árbol con fruto tan sano y hermoso

que era suficiente para ser feliz.

.

Me acerqué entonces, tomé de su fruto,

era el más dulce que había probado,

su color era puro de un blanco ab soluto,

albura de cuerpo celestializado.

.

Pensé en mi familia mientras lo comía…

¡Si vinieran ellos a participar

del fruto que daba a mi alma alegría,

por sobre todo los demás!

.

Observé en derredor pensando en los míos

y cerca del árbol un río descubrí;

buscando el origen miré, y ¡Oh, mi gozo!

Saríah, Sam y Nefi estaban allí.

.

Comencé a hacer señas, llamando afanoso,

me vieron, llegaron felices a mí,

gozaron del fruto tan blanco y sabroso

que yo alegremente tomé y ofrecí.

.

Mis hijos mayores que allí cerca estaban

no quisieron del fruto comer

¡Oh ingratos, de pena mi alma llenaban,

seres de discordia, Lamán y Lemuel!

.

Vi luego una barra que de hierro era

y a orillas del río se extendía, y estaba

junto a un angosto y recto sendero

que a un campo espacioso nos comunicaba.

.

El campo cual mundo; concurso de gentes,

que ansiosas pretendían llegar al sendero

que conducía al árbol; pero prontamente

tinieblas espesas las cosas cubrieron.

.

Los que en el sendero marchando se hallaban

perdieron el rumbo, otros, con afán,

aun entre las sombras, la barra tomaron,

asidos a ella hacia el árbol van.

.

Los que llegaban tomaban del fruto

luego miraban todos a su alrededor,

como avergonzados, como irresolutos,

cual tuvieran dentro terrible temor…

.

Miré, y en la orilla opuesta del río

vi un grande edificio que aunque sobre tierra,

parecía que en el aire fuera suspendido

por una invisible fortísima cuerda.

.

Gentes de ambos sexos, jóvenes, ancianos

ataviados todos con grande riqueza,

en el edificio se encontraban, ufanos,

riéndose de nosotros con toda vileza.

.

Muchos que habían  del fruto probado

cayeron en sendas perdidas, porque

las mofas y burlas los avergonzaban,

perdieron la fuerza, perdieron la fe…

.

Los que obedecían, todos se extraviaron,

por eso yo temo, por Lamán y Lemuel;

que de su presencia sean rechazados

sí, de la presencia del  Dios de Israel.

.

Les dijo mi padre – Cambiad vuestra senda

que misericordia el Señor tendrá,

guardad los preceptos que él os ha enseñado;

el Señor es fuerte. Y cesó de hablar.

Publicado en Mensajero Deseret, Julio 1948, pag. 256

Nota 1: Si alguien detecta algunas diferencias entre estas versiones y las publicadas en el Mensajero Deseret se debe a que me permití algunas mínimas correcciones léxicas y métricas. Intuyo que, en preparación para la publicación, intervinieron, tipeando, misioneros de origen norteamericano que pueden haber mal interpretado algunas palabras.

Nota 2: Esta recopilación de la obra de Maximo Corte está lejos de ser completa. Si nos son enviadas poesías faltantes entre las publicadas, o aún inéditas, con gusto las subiremos a este blog.

Gracias. Mario R. Montani

 

 

 

 

 

 

HAIKUS DE “DOCTRINA Y CONVENIOS”

Haikús de Doctrina y Convenios

(Una colección de poemas haikú con base en los textos inspirados y revelaciones que conforman el libro de Doctrina y Convenios de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días

Haikús de “Doctrina y Convenios”

por Mario R. Montani

La presente colección de poemas se gestó en el ámbito del Curso de Doctrina y Convenios del Instituto de Religión Bahía Blanca dictado en el año 2007. Al dar inicio al mismo aseguré a los participantes que serían bienvenidas todas las contribuciones extra curriculares que ayudasen a resaltar la importancia fundamental de este tomo sagrado de nuestras Escrituras. Hablamos de monografías, poesías, canciones, pintura, grabado, bordado o cualquier otro emprendimiento de índole espiritual, intelectual, artístico o artesanal que contribuyese a ese fin. Por supuesto, me comprometí interiormente a hacer mi propio aporte. No sabía entonces que me estaba metiendo en un gran lío…

Desde el principio vino a mi mente la posibilidad de escribir un pequeño haikú para cada una de las Secciones del libro canónico, pero las limitaciones de estructura y lenguaje me parecían difíciles de superar, por lo que descarté la idea. Sin embargo, un par de meses más tarde, en un viaje de regreso del Templo, me encontré bosquejando las primeras quince revelaciones. Entusiasmado con el proyecto, y después de seis meses, he completado la tarea. Helos aquí.

¿Qué es un haikú? El haikú es una forma de poesía tradicional japonesa muy breve y por lo tanto idealmente sencilla, sutil y austera, todas características de la estética zen en medio de la cual surgió en el siglo XVI..

Los más renombrados haijin (autores de haikús) han sido los maestros Matsuo Basho, Yosa Buso y Kobayashi Issa. Jorge L. Borges ha escrito hermosos haikús, y tanto Octavio Paz como Mario Benedetti han cultivado el género en nuestro idioma. El conocimiento del haikú me llegó durante la misión, a través de los artículos de la poetisa mormona Carol Lynn Pearson. Hace años ya intenté definirlo justamente con un Haikú del haikú:

 

            Poesía mínima

            del quehacer cotidiano.

            Bosquejo alado.

 

¿Cómo se construye un haikú? El haikú es una poesía de 17 sílabas distribuidas en 3 versos de 5, 7 y 5 sílabas respectivamente. En su versión original no lleva rima, pero he tratado (al igual que otros autores castellanos) de mantener una rima asonante entre los dos últimos versos para no perder totalmente el sentido poético al que estamos habituados, dejando el primero totalmente libre (es decir que en los dos finales a partir de la sílaba tónica rimarán al menos las vocales). En la lectura rigen las reglas de la poesía tradicional en español, incluyendo que a una palabra final de verso aguda se le restará una sílaba y a una esdrújula se le agregará. Para ejemplificar utilizaré el haikú arriba presentado.

 

Poe-sí-a-mí-ni-ma                 (siendo la última palabra esdrújula 5 + 1 = 6 sílabas)

del-queha-cer-co-ti-dia-no     (7 sílabas)

Bos-que-joa-la-do.                 (5 sílabas, incluyendo una sinalefa o unión de vocales en la 3º)

 

Otra característica del breve haikú es que toda la idea debe nacer y culminar en los límites de esas 17 sílabas. No existe tal cosa como una serie de haikús para continuar tratando el asunto.

 

Temática – De más está señalar que la restricción a cada una de las secciones  de Doctrina y Convenios como tema sumada a las dificultades técnicas antes mencionadas y al hecho de que la métrica no es la más adecuada para nuestro idioma han provocado soluciones no siempre felices. Cada uno de los haikús cumple con las condiciones estructurales para ser considerado como tal. No obstante, no todos poseen el mismo vuelo literario ni la sutileza de hechura que sería deseable. No todos logran resumir en ese “bosquejo alado” la integridad de las comunicaciones celestiales. De modo que se encontrarán dos grupos básicos de haikús; los que intentan una descripción general del tema tratado en la sección y los que se detienen en el contenido parcial de algún o algunos versículos. Cuando este último sea el caso los versículos en cuestión aparecerán indicados entre paréntesis.

“El primer mueble de un escritor debe ser el cesto de papeles” dijo Ernest Hemingway hace años. Allí fueron a parar muchos haikús no resueltos satisfactoriamente en lo formal o temático o bien aquellos que para ser resueltos requerían de piruetas verbales no justificables. Por otro lado, ocasionalmente surgieron varias versiones para una misma sección. No constituyen continuación una de otra sino lecturas alternativas y no excluyentes del mismo texto. Los he indicado como a), b), etc.

 

He decidido incluir algunas ilustraciones que se relacionan con los temas y antecedentes históricos del curso como complemento, para hacer menos árdua la lectura y porque también reflejan mi gusto personal por el trabajo de algunos talentos excepcionales que tenemos en la Iglesia, como Liz Lemon Swindle, Joseph Brickey, Simon Dewey, David Lindsey o Walter Rane.

 

No me considero haijin ni poeta. Sólo (al decir de Cervantes) “un aficionado a la poesía”. La presente es una obra abierta como la misma Doctrina y Convenios lo es. Anhelo que sea el inicio de nuevos intentos: de más haikús, de romances, de sonetos, de cuentos breves, de cuadros, de historietas, de tratados teológicos… Finalmente, de cualquier forma de expresión que indique que no sólo hemos leído estos textos sagrados sino que también los hemos hecho realmente nuestros.

 

Mario Montani

Bahía Blanca, Octubre de 2007

El Profeta Joseph Smith, Jr

Sección 1

Sección primera,

del Señor el Prefacio.

Voz de Sus labios.

 

El Profeta de la Restauración por Alvin Gittins

Sección 2

Vendrá Elías.

Promesas a los padres

en Día grande.

 

Sharon, Vermont, lugar de nacimiento del Profeta

Sección 3 

El manuscrito.

Las leyes se quebrantan.

Dios no se frustra.

 

Monumento a J. Smith, Jr en su ciudad natal. La altura del obelisco es de 38 pies y medio, simbolizando la cantidad de años que vivió el Profeta

Sección 4 

Para la obra:

fe, esperanza y caridad.

Amor, piedad.

 

 La arboleda sagrada

Sección 5

A tres testigos

concederé contemplar

aquella Verdad.

 

Un vitral de la Primera Visión

Sección 6

Misterio de Dios:

la más grande riqueza

es Vida Eterna.

 

 


 Sección 7

Juan, el Amado,

hasta que yo regrese

no verá muerte

 


Sección 8

En corazón

y mente, Oliver,

te haré saber.

 


 Sección 9

Si estuviere bien

haré arder tu pecho

y pensamiento.

 


 Sección 10

De todo mal

podrás salir triunfante

si oras siempre.

 


 Sección 11

Primeramente

obtiene mi palabra,

luego predica.

 

 La Primera Visión por Liz Lemon Swindle

Sección 12

Quien cosechare

y metiere su hoz

verá a Dios.

 


Cabaña de troncos de Joseph Smith, padre, durante la época de la Primera Visión (1820)

Sección 13

Juan, el Bautista.

José Smith. Susquehanna.

Gloria en el agua.

 

 Cuarto superior de la cabaña de Palmyra (reconstruido) donde Joseph tuvo visitaciones angélicas.

Sección 14

Mi siervo David,

si pides, te daré;

llama y te abriré.

 

 El ángel Moroni visita a Joseph en la nocha para darle instrucciones (Tom Lovell)

Sección 15

Lo que será

para ti de valor,

escucha, John.

 Granja de la familia Smith

Sección 16

Peter, atiende

la voz de tu Señor

y Redentor.

 

Moroni instruye a Joseph (Clark Kelley Price)

Sección 17 

Veréis las planchas,

la espada de Labán

y el pectoral.

 

Joseph recibe las planchas

Sección 18 

Estos discípulos,

quienes llevan mi nombre,

serán los Doce.

 

 

 Joseph y las planchas (Simon Dewey)

 

Sección 19

Ayuda a imprimir

el Libro de Mormón,

pues es de Dios.

 

Oliver Cowdery, escribiente (Del Parson)

Sección 20

Los sacerdotes

deberán exhortar,

cuidar, velar.

 

El Rio Susquehanna

Sección 21

Serás llamado

Apóstol y Profeta

de dicha Iglesia.

 


Sección 22 

a)

He abrogado

todo antiguo convenio;

éste es nuevo.

 

Juan el Bautista

b)

¿Por obras muertas…?

Si no es la puerta estrecha,

nada aprovecha.

 

Restauración del Sacerdocio Aarónico

Sección 23 

Oliver, Hyrum,

Joseph, Joseph, Samuel.

Amén y Amén.

 

 

Monumento en Salt Lake City

Sección 24 

Declararás

con la voz de trompeta

y con gran fuerza.

 

Monumento cerca del Rio Susquehanna

Sección 25 

Dama escogida.

Consuela a tu marido.

Elige himnos.

 

“Los himnos de Emma” Liz Lemmon Swindle

 

Sección 26

Todo se hará

siempre en común acuerdo

y a su tiempo

 

Una dama escogida (Liz Lemmon Swindle)

Sección 27

El sacramento:

no importa qué comáis

o qué bebáis.

 

“Ven conmigo a Cumorah” (Liz Lemmon Swindle)

Sección 28

No has de mandar

al que te es por cabeza

en esta Iglesia.

Restauración del Sacerdocio de Melquisedec

Sección 29

Mis mandamientos

serán espirituales,

no temporales.

 

 La Restauración

 

 Sección 30

David, no temas.

Peter, emprende el viaje.

John, adelante…

 

Oliver Cowdery (Lewis A. Ramsey)

Sección 31

Thomas, bendito,

serán tus pequeñitos

uno contigo.

 

Martin Harris (Lewis A. Ramsey)

Sección 32

Irán mis siervos

entre los lamanitas;

con ellos Ziba.

 

David Whitmer (Lewis A. Ramsey)

Sección 33

Los reuniré

desde los cuatro extremos

y del desierto.

 

Los ocho testigos del Libro de Mormón

Sección 34 

Orson, mi hijo,

escucha, oye y ve

a Dios, tu Rey.

 

 Orson Pratt

Sección 35

Mi siervo, Sidney,

he puesto en ti mis ojos.

Llamo a lo indocto.

  

 Sección 36

Edward, bendito,

pondré en ti mi mano.

No más pecado.

Sección 37 

Que se congregue

en Ohio mi iglesia,

con fe y paciencia.

 

Reconstrucción del Hogar de Martin Harris

 Sección 38

Sabiduría,

he aquí, os revelo,

en vuestro seno.

 

Sección 39 

Quien me recibe

recibe mi evangelio.

Mantente recto.

 

Sección 40 

Ya que John Covill

quebrantó su convenio,

no es más mi siervo.

 

Organización de la Iglesia (6 de abril de 1830)

Sección 41 

a)

Sí, mis discípulos

recibirán la ley

mediante fe.

 

Interior de la granja de Peter Whitmer

b)

Y Edward Patridge

dedicará su tiempo

a ser obispo.

  

Sección 42

Predicaréis,

cual trompetas el son,

de dos en dos.

 

Mención histórica de la granja de Peter Whitmer

Sección 43

a)

Vendrá el Milenio.

Satanás será atado.

Seréis cambiados.

 

b)

Permaneced

pecadores, dormid.

Santos, vivid.

 

Construcción del Templo de Kirtland (Walter Rane)

Sección 44 

Sí, congregaos

élderes de la Iglesia,

en conferencia.

 

 “Las ventanas de los Cielos” David Lindsey

Sección 45

a)

Cristo prepara

su Segunda Venida

con maravillas.

 

b)

Será llamada

Nueva Jerusalén,

Sión también.

 

El Señor se revela en el Templo de Kirtland (Gary E. Smith)

Sección 46 

El Padre ha dado

un don a cada hombre.

Ninguno es pobre.

 

 El Templo de Kirtland en una fotografia de 1907

Sección 47

Que John escriba

la historia de la Iglesia:

sus asambleas.

 

 El Templo de Kirtland en la actualidad

Sección 48

De todo el Este,

en terrenos comprados,

ya congregaos.

 

Elias restaura las llaves para sellar

Sección 49 

El matrimonio,

por Dios decretado,

no es pecado.

 

Joseph y los niños (Clark Kelly Price)

Sección 50

Lo que edifica

es luz. De Dios proviene,

resplandeciente.

 

 

 “Tiempo de reir” (Liz Lemmon Swindle)

Sección 51

Fiel mayordomo:

tendrás gozo en la tierra

y vida eterna

 

 “Mi héroe, Joe” (Liz Lemmon Swindle)

Sección 52

Y en Misuri,

los fieles, protegidos

y bendecidos.

 

 “La venganza del hermano Joseph” (Liz Lemmon Swindle)

Sección 53

Sí, Sidney Gilbert,

escuché tu oración

y tu elección.

 

 “Más que amigas” (Emma y Lucy) (Liz Lemmon Swindle)

Sección 54

Bendeciré

a aquellos que temprano

me han buscado.

 

 “El regalo de un padre” (Liz Lemmon Swindle)

Sección 55

Mi siervo, William,

selecciona, escribe

y luego imprime…

 

 “Mi amada Emma” (Liz Lemmon Swindle)

Sección 56

Thompson, Ohio.

División de la tierra.

No habrá herencia.

 

 

 Almacén de Whitney, en Kirtland

 Sección 57 (57:1)

Sión, Misuri,

la cual he señalado

y consagrado.

  Cuarto superior del almacén de Whitney, donde el Profeta hizo parte de la revisión de la Biblia

Sección 58

Para la cena

y bodas del Cordero,

nobles, primero.

 

 La granja Morley, en Kirtland, donde Joseph y Emma vivieron varios meses.

Sección 59

a) (59:2-3)

Pues los que vivan

la tierra heredarán,

descansarán.

 

b) (59:14)

De cierto digo:

es ayunar, orar,

regocijar.

 

c)

En este día

confiesa tus pecados

a tus hermanos.

 Misioneros a los lamanitas

Sección 60 (60:13)

Mi mandamiento:

no desperdicies tiempo

o tu talento.

 

 

 “Hermanos” (Liz Lemmon Swindle)

 Sección 61

McHwaine’s Bend.

No viajaréis por agua,

sólo por tierra.

 

 “Flores para una dama” (History of J.Smith, p. 225) (Liz Lemmon Swindle)

Sección 62 (62:3)

El testimonio:

por ángeles escrito

y también visto.

 

 “Mi siervo, Joseph” (Liz Lemmon Swindle)

Sección 63 (63:23)

Concederé

los secretos del reino

y sus misterios.

 

El valle de Adan-ondi-Ahman

Sección 64 (64:9)

Quien no perdona

será condenado:

mayor pecado.

 

Adan-ondi-Ahman desde Tower Hill

Sección 65

Por tanto extiéndase,

sí, extiéndase el reino

y venga el cielo.

 

El sitio del Templo de Far West

Sección 66

William McLellin:

mi evangelio proclama,

a enfermos sana.

 

 

 

Una de las piedras fundamentales del Templo de Independence

Sección 67 (67:10)

Y me veréis

con mente espiritual,

mas no carnal.

  “Dia del Poder de Dios” (Liz Lemmon Swindle)

Sección 68 (68:28)

Enseñarán

a sus hijos a orar

y recto andar.

 

“Fria noche en Missuri” (Joseph Brickey)

Sección 69

El manuscrito

con su revelación

irá a Sión.

 Revisando la impresión

 

Sección 70 (Introducción)

Será este Libro

de Doctrina y Convenios

el fundamento.

 

Rescatando el Libro de Mandamientos

Sección 71 (71:4)

Y en su viña

la vía preparad,

testificad.

 

“Dios te bendiga, madre” (Liz Lemmon Swindle)

Sección 72

Es oportuno

que se nombre un obispo

y mayordomo.

 

 

“Cruzando el Mississipi” (Liz Lemmon Swindle)

Sección 73 (73:16)

No digo más:

ceñid vuestros lomos

y sed muy sobrios.

  Cárcel de Liberty (Greg Olson)

Sección 74

Todos los niños

santificados son

por la expiación.

  “Visita familiar en Liberty (Joseph Brickey)

Sección 75 (75:5)

Id y seréis

con gavillas premiados

y coronados.

 

“Oh, Dios, ¿dónde estás?” (Liz Lemmon Swindle)

Sección 76

a)

Todos saldrán

del sepulcro: los justos

y los injustos.

 

“Majestad en Cadenas” (Liz Lemmon Swindle)

b)

Vimos las glorias

terrestre, telestial

y celestial.

 

 Centro de visitantes en la Cárcel de Liberty

Sección 77

Los animales

en la tierra inmortal

morar podrán.

 

 Estatua del Profeta en la Cárcel de Liberty

Sección 78 (78:15-16)

Miguel, mi arcángel,

en Adan-Ondi-Ahmán

se asentará.

 

“Manos pequeñitas” (Muerte de uno de los hijos adoptivos de Joseph y Emma) (Liz Lemmon Swindle)

Sección 79

Pues Jared Carter

de ciudad en ciudad

predicará.

 

 La Escuela de los Profetas (John Falter)

Sección 80

Eden y Stephen

mi ley proclamarán.

No errarán.

 

 Orson Hyde dedica Tierra Santa (1841)

Sección 81

Frederick Williams,

será tu llamamiento

ser Consejero.

 

 Orson Hyde (Robert Barrett)

Sección 82 (82:3-4)

Mucho requiero

de aquel a quien doy mucho:

justicia y juicio.

 

 “Boda en Nauvoo” Antal Goldfinger

Sección 83

Todos los fieles,

de Dios y su almacén

tendrán sostén.

 

 

 Nauvoo, la hermosa

 

 Sección 84 (84:6-14)

El sacerdocio:

desde Melquisedec

hasta Moisés.

 

Sección 85 

Enviaré uno

con el cetro en la mano,

la luz su manto.

 

 La Legión de Nauvoo

Sección 86

Esta parábola

del trigo y la cizaña

es revelada.

 

 El templo de Nauvoo en un dibujo de la época

Seción 87 (87:1-4)

Sur Carolina:

guerrean los esclavos

contra sus amos.

 

El nuevo Templo de Nauvoo en la actualidad

Sección 88

a) (introducción)

Hoja de Olivo,

árbol del paraíso,

para los dignos.

 

b) (88:45)

Sobre sus alas

propias ruedan la tierra

y los planetas.

 

Palabra de Sabiduría (Ken Corbett)

Sección 89

a) (89:7)

Sabiduría:

no son bebidas fuertes

para el vientre.

 

b) (89:17-18)

Médula en huesos,

salud en el ombligo;

al hombre, trigo.

 

La traducción de la Biblia (Liz Lemmon Swindle) 

Sección 90

Por tu conducto

llamaré Consejeros

para mi Reino.

 

Mientras Emma duerme (Liz Lemmon Swindle)

 Sección 91

Libros apócrifos:

quienes con luz los lean

que los entiendan.

 

“Fortaleza de Cuerpo y Mente” (Liz Lemmon Swindle)

Sección 92

Será admitido

en la orden unida

Frederick Williams.

 

Sección 93

La inteligencia

no fue nunca creada,

tampoco hecha.

 

“Atrapemos a papá” (Liz Lemmon Swindle)

 

 Sección 94

Pues estas casas

se harán con mi modelo

y fundamento.

 

Instruyendo a los Apóstoles (Paul Mann)

 

Sección 95 (95:8)

La investidura,

con poder de lo alto,

a los que amo.

 

“Maid of Iowa” (Joseph Brickey) 

Sección 96

La estaca en Kirtland

debe fortalecerse;

es conveniente.

 

 Templo de Nauvoo (Gary Smith)

Sección 97

Sión: quienes son

puros de corazón

verán a Dios.

Joseph (Dale Kirbourn) 

 Sección 98

Y, sin embargo,

el pueblo se lamenta

si el mal gobierna.

 

Navidad en Nauvoo 1843 (Glen Hopkinson)

Sección 99 

Quien te reciba

como un niño pequeño

tendrá mi reino.

  Navidad 1843 – Joseph y Emma (Douglas Fryer)


 Sección 100

En la región

la puerta se abrirá;

será eficaz.

 

Estatua de Joseph y Emma en el Templo de Nauvoo

Sección 101

a) (101:13-14)

Los esparcidos

serán, pues, congregados

y consolados.

 

b) (101:29)

No habrá pesar

pues no habrá ya más muerte

que atormente.

 

Joseph Smith en Nauvoo, 1844 (artista desconocido)

Sección 102

Sumo Consejo,

concilio general,

a organizar.

 

“Como un cordero…” (Liz Lemmon Swindle)

Sección 103 (103:12)

Como os he dicho:

tras la tribulación,

la bendición.

 

“Perdoname, Joseph” (Liz Lemmon Swindle)

Sección 104 

Orden unida,

una orden sempiterna

para mi Iglesia

 

 

Gráfico de la cárcel de Carthage

Sección 105

a)

Margen del Fishing.

En Campo de Sión:

No hay redención.

 

b) (105:24)

No habléis de juicios

ni os jactéis del poder

o de la fe.

 

Sección 106 

Warren Cowdery:

que amoneste a mi pueblo

cerca de Freedom.

 

Estatuas de Joseph y Hyrum en Carthage

Sección 107 

El Sacerdocio,

desde Adán (Miguel)

a Matusalén.

 

Joseph y Hyrum (Ken Corbett)

 Sección 108

Mi siervo Lyman,

son todos tus pecados

ya perdonados.

 

Lyman Wight

 Seción 109

Templo de Kirtland.

Es casa de oración

y de instrucción.

 

 

 “Hermano Hyrum” (Liz Lemmon Swindle)

 

 Sección 110

a)

Ambos Elías.

Moisés, Abraham, Jesús.

Llaves y luz.

 

b) (110:10)

Porque he aquí

se extenderá la fama

de ésta, mi casa.

 

 Sección 111

Tengo un tesoro,

por tanto, sed prudentes

como serpientes.

 

Joseph y Hyrum (Liz Lemmon Swindle)

 Sección 112 (112:6)

Thomas B. Marsh:

Sión es tu morada,

no cambies casa.

 

Cárcel de Carthage (Maughan)

Sección 113 (113:3-4) 

¿Qué es la vara?

Desciende de Isaí

y de Efraín.

 

 Sección 114

Que David Patten

liquide sus asuntos

y vaya al mundo.

 

 

 Joseph Smith (Del Parson)

 Sección 115 (115:12)

Según modelo;

desde el ángulo al techo,

nada incompleto.

 

Exterior de Carthage en la actualidad

 Sección 116

Lugar: Spring Hill

(Adán-ondi-Ahmán).

Vendrá Adán.

 

 Sección 117(117:8)

En los llanos de

Olaha Shinehah,

de Adán la tierra.

Centro de Visitantes en Nauvoo 


 Sección 118 (118:4)

Crucen mis siervos

las grandes aguas

con mi palabra.

 

John Taylor

 Sección 119

Para mi casa,

Poniendo el fundamento,

La ley del diezmo.

 

Reloj de John Taylor por el que salvó su vida en la Carcel de Carthage

 Sección 120

Este Consejo

dispondrá de los bienes

que el pueblo diezme.

 

 Parley P. Pratt

 Sección 121

Dios ¿dónde estás?

¿do está tu hogar oculto

 y tu ojo puro?

  Predica del evangelio en Europa

Sección 122

Aunque te lancen

tras rejas y tras muros,

en sitio oscuro.

 

“Oh, está todo bien”

 Sección 123 (123:8)

Son las cadenas

y los yugos de hierro

del mismo infierno.

 

Amanecer antes de partir (Ken Corbett)

Sección 124

a) (124:3)

De mi evangelio

proclamación solemne

para los reyes.

 

b) (124:33)

La ordenanza del

bautismo por los muertos

se hará en el templo.

 

 Sección 125

Santos de Iowa:

construyan Zarahemla,

moren en ella.

 

 Brigham Young (Ken Corbett)

Sección 126

Mi siervo Brigham,

Cese tu obra y afán,

Haz de velar.

 

 Legado de Nauvoo (Pino Daeni)

Sección 127 (Epístola)

Me he alejado

por el bien de mi pueblo

un corto tiempo.

 

 Dias de preparación (Joseph Brickey)

Sección 128 (128:20-21)

Voz del Señor

en yermo de Fayette,

voz de Gabriel.

 


 Sección 129

Explicaré

para discernir ángeles

tres grandes claves.

 

 Accion de Gracias (Gregory Sievers)

Sección 130

Los mensajeros

que ministran la Tierra

salieron de ella.

 


Sección 131 (131:2) 

Exaltación:

el nuevo, sempiterno,

santo convenio.

 

 

 ¿No hemos de seguir adelante en tan grande causa? (Clark kelley Price)

 

 Sección 132 (132:20)

Y serán dioses;

por toda eternidad

existirán.

 

 Sion en su corazón (Clark Kelley Price)

Sección 133 (133:27-31)

Brotará el agua

en yermos desolados

y en los collados.

 Cuarteles de Invierno (Greg Olsen)


 Sección 134

Restringe el crimen

mas nunca la conciencia,

ley en vigencia.

 

Cuarteles de Invierno

Sección 135 (135:4)

“Parto hacia Carthage

cual cordero al matadero,

pero sereno”.

 

 Carros de Mano (Clark Kelley Price)

Sección 136

a)

En Winter Quarters

Brigham Young organiza

las compañías.

 

b) (136:28)

Si estás alegre

con baile y alabanza

da acción de gracias.

 

 

 “Siempre adelante” (Joseph Brickey)

Sección 137 (137:2)

Y vi la puerta

de entrada a ese reino

como de fuego.

 

Joseph F. Smith

 Sección 138

a)

Sobre los muertos

se explica la visión

y redención.

 

b) (138:18-20)

Hijo de Dios:

liberó a los cautivos,

no a los impíos.

 

Wilford Woodruf (Ken Corbett)

Declaración Oficial 1 (1890) 

El Manifiesto.

La poligamia cesa.

Inicia otra era.

 

Spencer W. Kimball

 Declaración Oficial 2 (1978)

Confirmación:

todo varón que es fiel

tendrá el poder.