“Os hablo como si os hallaseis presentes…” El Libro de Mormón y sus posibles lectores – Tercera Parte

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“Os hablo como si os hallaseis presentes…”

EL LIBRO DE MORMON Y SUS POSIBLES LECTORES

Tercera Parte

Mormón y las planchas por Tom Lovell

Mormón y las planchas por Tom Lovell

Por Mario R. Montani

Por lo visto en las partes previas del presente artículo puede deducirse que la lectura del Libro de Mormón se ha dado, a lo largo de los últimos 180 años, entre diferentes pueblos, lenguajes y momentos históricos. Esas cambiantes circunstancias sin duda han modificado y enriquecido las lecturas de este tomo de las Escrituras. En el tramo final del trabajo, consideraremos las variantes en los modos de lectura que han surgido por el paso del tiempo.

Es un hecho que la traducción de las planchas de oro se dio durante el apogeo del Romanticismo dentro del mundo occidental, es decir, lo que el propio registro identifica como “naciones de los gentiles”. Si bien el movimiento Romántico se inició a fines del siglo XVIII en Alemania e Inglaterra, para comienzos del XIX se había extendido a toda Europa y las Américas. Marcó una abrupta ruptura con la Ilustración y el Clasicismo en los que predominaba la razón y las normas rígidas para dar paso a las emociones y la liberalidad formal. Edgar Allan Poe, Nathaniel Hawthorne, James Fenimore Cooper y Washington Irving fueron algunos de los escritores contemporáneos de Joseph Smith que participaron de tal movimiento cultural.

La exaltación del yo, el subjetivismo, los misterios del subconsciente, la reivindicación del pasado y lo exótico como formas evasivas del presente, los héroes rebeldes e inconformistas, la melancolía en los paisajes, todo esto impregnaba el nuevo gusto. Había una fascinación por lo nocturno, las ruinas de civilizaciones anteriores, lo sepulcral, lo paranormal, los castillos abandonados (variante denominada ‘gótica’, que aún sobrevive) y la naturaleza podía ser descontrolada (tormentas, mares embravecidos) pero también un espacio para la contemplación y las experiencias espirituales o sobrenaturales. Las normas de los géneros ya no se respetaban como en el período anterior.

Frank Weston Benson (1862-1951) Figura en el cuarto

Frank Weston Benson (1862-1951) Figura en el cuarto

Al señalar estas características no estoy insinuando la inscripción de Joseph Smith, Jr como autor en ese movimiento, ya que su trabajo fue el de un traductor, reelaborando un texto pretérito, sino que los lectores contemporáneos de la obra se ajustaban a ese tipo de paradigma.

La figura del Autor fue supremamente elevada durante el Romanticismo. Se trataba de un Genio, un ser inspirado, quien, como dios en miniatura, daba vida a personajes y situaciones.

La irrupción de la ciencia y la tecnología en la vida diaria a partir de mediados del siglo XIX, los logros sociales, el mejoramiento de los estándares de vida, no sólo produjeron nuevas y mayores generaciones lectoras sino modos alternativos de escudriñar los textos. Movimientos como el formalismo, el estructuralismo, el post estructuralismo, intentaron definir esos modos. En la actualidad, bajo el amplio paraguas de ‘posmodernidad’ se sitúan una gran cantidad de variantes que han afectado y continúan afectando nuestra forma de percibir el mundo y las producciones artísticas.

Volvemos a la pregunta inicial ¿Tuvieron en cuenta los escritores y compiladores de las planchas las nuevas sensibilidades de lectura que aparecerían cuando nos ‘hablaban como si estuviésemos presentes’? ¿Es posible una lectura posmoderna del Libro de Mormón?

James McNeill Whistler (1834-1903) La Novela

James McNeill Whistler (1834-1903) La Novela

Algunos rasgos de la posmodernidad:

Existe diálogo intertextual: Los textos están conscientes de otros textos y entran permanentemente en contacto con ellos. El Libro de Mormón lo hace de modo constante. Las planchas de bronce son el gran hipotexto de las planchas de Nefi y sus continuadores. Tenemos referencias directas a Isaías (1 Nefi cap. 20 y 21; 2 Nefi cap. 6 al 27). Las alusiones a Moisés y otros profetas del Antiguo Testamento son comunes:

“Subamos pues, y seamos fuertes como Moisés; porque él de cierto habló a las aguas del Mar Rojo y se apartaron a uno y otro lado, y nuestros padres salieron de su cautividad sobre tierra seca, y los ejércitos de Faraón los persiguieron y se ahogaron en las aguas del Mar Rojo” (1 Nefi 4:2)

“Vosotros sabéis que los hijos de Israel se hallaban en la esclavitud; y sabéis que estaban sobrecargados con tareas gravosas de soportar… Y vosotros sabéis que Moisés recibió del Señor el mandamiento de hacer esa gran obra… y también sabéis que los hijos de Israel fueron alimentados con maná en el desierto. Sí, y también sabéis que Moisés, por su palabra, según el poder de Dios que había en él, hirió la roca, y salió agua, para que los hijos de Israel calmasen su sed…” (1 Nefi 17: 25-29)

“Y también las palabras que habló este hombre, Moisés, a quien le fue dado tanto poder… Sí, ¿no testificó él que vendría el Hijo de Dios? Y así como él levantó la serpiente de bronce en el desierto, así será levantado aquel que ha de venir”. (Helamán 8:13-14)

Abraham es mencionado en Helamán 8: 17-18 y Melquisedec en Alma 13: 17-19. Hay referencias a Adán en más de 20 ocasiones. José de Egipto y sus hijos, Efraín y Manasés, aparecen a menudo. Lehi cita una profecía de José (2 Nefi 3) que no aparece en nuestras actuales Biblias. Jeremías es reconocido (1 Nefi 5: 13).

Profetas extra canónicos son mencionados abundantemente. Zenos (Jacob 5, 1 Nefi 19: 10,12,16, Alma 33: 3,13,15, Alma 34: 7, en voz de Amulek, Helaman 15:11, en voz de Samuel el Lamanita y 3 Nefi 10:16, en voz de Mormón). Zenoc, por Nefi, Alma, Amulek y Mormón y Ezías por Helamán.

Las planchas antiguas conteniendo la historia de los jareditas, también poseen connotaciones referenciales. Moroni, nos cuenta algo a lo que no tenemos acceso textual pero podemos inferir intertextualmente:

“porque el hermano de Jared dijo al monte de Zerín: ¡Apártate!; y se apartó…” (Eter 12:30)

¿Dónde está la referencia a ese evento? En otro texto al que no tenemos acceso…

Las citas mencionando a Jesucristo, María, Nazaret (Mosiah 3:8; Alma 7:10; 1 Nefi 11:13-21) o Juan, el Revelador (1 Nefi 14:27, 3 Nefi 28:6, Eter 4:16), si bien parecieran anacrónicas, establecen un directo contacto intertextual con el Nuevo Testamento. Alma 5: 52 parece contactarse con Mateo 3:10; Mosiah 16:10 con 1 Corintios 15:53 y 2 Nefi 9:39 con Romanos 8:6. O ambos están citando fuentes anteriores no disponibles para nosotros hoy.

Libros de Alois Heinrich Priechenfried (1867-1953)

Libros de Alois Heinrich Priechenfried (1867-1953)

Hay una multiplicidad de lenguajes e interlocutores: El lenguaje es un tema central del Libro de Mormón, desde su primer versículo:

“… y recibí, por tanto, alguna instrucción en toda la ciencia de mi padre…” (1 Nefi 1:1)

Lehi y Nefi conocen el egipcio, idioma en el que se encuentran escritas las planchas de bronce:

“porque no habría sido posible que nuestro padre Lehi hubiese recordado todas estas cosas… porque habiendo sido instruido en el idioma de los egipcios, él pudo leer estos grabados”. (Mosiah 1:4)

Las varias referencias al hebreo parecen marcar una tensión entre el idioma coloquial utilizado por los miembros de la colonia y el escrito (egipcio reformado) que se ven obligados a utilizar por un problema técnico de medios disponibles.

Las 24 planchas halladas por la expedición de Limhi (Mosiah 8:29), y cuyo resumen constituye el actual Libro de Eter, estaban escritas en otro antiguo idioma, presumiblemente adámico o al menos pre babélico.

Los Mulekitas habían desarrollado su propio dialecto basado en el hebreo pero tornado incomprensible para los descendientes de Lehi. De modo que sí, el Libro está plagado de lenguajes.

Un análisis detallado y computarizado de los textos revela también estilos y formas que son característicos de los diferentes autores. Podríamos decir que el Libro de Mormón está armado por diversos interlocutores y distintas voces, como es el caso de los textos posmodernos. También hay cambios de registro: la traducción de las planchas menores, y las Palabras de Mormón incluidas, están en primera persona, luego la recopilación de las planchas mayores (Mosiah a 4 Nefi) pasa a la tercer persona para volver a la primera persona con Mormón y Moroni.

Todo esto requiere la atención y habilidad del lector para ir armando el inmenso rompecabezas que despliega la superficie textual. Por ejemplo: en el Libro de Omni, la figura de Mosiah I nos llega como personaje construido por Amaleki, hijo de Abinadom, descendiente de Jacbo, hermano de Nefi. Considerando lo escuetos que fueron sus antecesores, en pocos versículos Amalekí nos da información precisa sobre lenguas, culturas y geografías (la instauración de la monarquía, la separación geográfica definitiva entre nefitas y lamanitas, el hallazgo de los mulekitas y el encuentro de los restos jareditas, la colonia de Zenif, el establecimiento de Zarahemla como capital, etc, etc)

Libros pro Chales Chaplin, pintor francés (1825-1891)

Libros por Charles Chaplin, pintor francés (1825-1891)

Los autores irrumpen en el relato y reflexionan sobre los textos. Esta característica posmoderna también puede hallarse en el Libro de Mormón. Mormón y Moroni intervienen en otros textos que no son suyos. El profeta Mormón irrumpe no sólo en las Palabras de Mormón entre Omni y Mosiah sino también en 4 Nefi (4 Nefi 1:23). Moroni toma el relato en el libro de su padre (Mormón 8) y también ingresa con un discurso sobre la fe en el texto jaredita (Eter 12: 5 y subsiguientes), además de su propio registro. Moroni aparece como personaje en el texto paterno y luego como autor en el suyo. También lo hace Nefi, aunque de otro modo. Cuando leemos las experiencias de las planchas de bronce y la construcción del barco creemos que el relato es inmediato o contemporáneo a los hechos, pero en realidad Nefi, como autor, está recreando al personaje Nefi con sus dudas e inquietudes, cuando él, ya en la tierra prometida y varias décadas después, se dispone a escribir el relato conociendo de antemano el resultado de lo que ocurrió (1 Nefi 19). El efecto es eficaz y mantiene la tensión narrativa. El capítulo 6 de 1 Nefi es en realidad una interpolación del Nefi autor que conecta con el capítulo 19, su imagen especular, como todo lo que ocurre en paralelismo a lo largo del libro, con relación al capítulo 11 (la visión de Nefi con el Espíritu).

Las reflexiones sobre los textos están también presentes (1 Nefi 5: 10-22; los ya mencionados capítulos 6 y 19 del mismo libro, 1 Nefi 22:30; 2 Nefi 5: 30-33; Palabras de Mormón 1: 3-7; Mosiah 1: 3-7; Alma 37: 1-9; 3 Nefi 26: 6-12; Mormón 1: 2-4; Eter 15:33; Moroni 10: 1-2)

Tienden a desaparecer las fronteras entre los géneros. Sydeny B. Sperry fue uno de los primeros en señalar la heterogeneidad de las formas en el Libro. Llegó a identificar dieciséis géneros distintos en su estructura, entre ellos: narrativa histórica, alegoría, bendiciones patriarcales, epístolas, oraciones, memorias, profecías simbólicas, salmos, canciones, lamentaciones, oratoria, genealogías, etc. Denominó a 3 Nefi el Quinto Evangelio o Evangelio Americano y Salmo de Nefi al pasaje de 2 Nefi 4:28-34. Analizó elementos de paralelismo propios de la poesía hebrea, trabajos que luego continuaron John W. Welch y Kevin L. Barney entre otros.

Donald W. Parry ha publicado Poetic parallelisms in the Book of Mormon: the complete text reformatted, en el que ha restituído la forma poética del texto.

Maurice Leloir (1853-1940) Biblioteca Elegante

Maurice Leloir (1853-1940) Biblioteca Elegante

El texto se pone en contacto con otros saberes y es válido interrogarlo no sólo desde la propia literatura sino desde la psicología, las ciencias sociales o la historia.

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La variada gama de trabajos que se ha producido sobre el Libro de Mormón en las últimas décadas hace muy difícil llevar la cuenta.

Sin considerar los monumentales trabajos catedráticos de Hugh Nibley, William J. Hamblin ha escrito Basic Methodological Problems with the Anti-Mormon Approach to the Geography and Archaeology of the Book of Mormon (Problemas Metodológicos Básicos en el enfoque Anti-Mormón a la Geografía y Arqueología del Libro de Mormó). Eugene England, A Second Witness for the Logos: The Book of Mormon and Contemporary Literary Criticism (Un Segundo Testigo del Logos: El Libro de Mormón y la Crítica Literaria Contemporánea). Orson Scott Card, The Book of Mormon, Artifact of Artifice? (El Libro de Mormón, ¿Artefacto o Artificio?). John A. Tvedtnes ha explorado Glowing Stones in Ancient and Medieval Lore  (Piedras que brillan en la tradición Antigua y Medieval). Stephen D. Ricks y William J. Hamblin han editado estudios sobre la Guerra en el Libro (Warfare in the Book of Mormon). Brant Gardner, A Social History of the Early Nephites (Una Historia Social de los Antiguos Nefitas).

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Desde 1992, el Journal of Book of Mormon Studies (Revista de Estudios sobre el Libro de Mormón) ha sido la publicación oficial en el campo de los estudios universitarios. Muy recientemente (2014), su flamante Director ha declarado:

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“Para alinear el nuevo Journal con las directivas académicas del Maxwell Institute y la Brigham Young University, incrementaremos la llegada a catedráticos Mormones y no Mormones en el campo de los estudios religiosos, estudios Mormones, y otras áreas de investigación relevantes. Esperamos promover mayor atención al Libro de Mormón en la ampliada arena académica junto al estudio de otros textos sagrados.

Con esta misión en mente, el Journal se dedicará al estudio académico del Libro de Mormón desde una variedad de perspectivas y disciplinas. Su alcance expandido incluirá investigación de la más alta calidad reflejando los varios significados del texto, estructura interna, características literarias, historia de su recepción, fuentes documentales,, proveniencia histórica, implicaciones teológicas y significancia comparativa”.

http://wp.patheos.com.s3.amazonaws.com/blogs/enigmaticmirror/files/2014/04/jbms_letter.pdf

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Dialogue: a Journal of Mormon Thought y, más recientemente,  Interpreter: a Journal of Mormon Scripture han publicado trabajos innovadores abriendo nuevas puertas a la investigación seria.

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Royal Skousen, profesor de lingüística en BYU, y su Critical Text Project ha producido ya diez tomos de riquísimo contenido, los que son incorporados, a su vez, como fuente para nuevas investigaciones. Siendo su último trabajo, The Book of Mormon, The Earliest Text, publicado por la Universidad de Yale, una restauración y revaloración del texto original.

9780300142181

De modo que sí, sin duda, el Libro de Mormón está siendo analizado e interpelado desde los más variados saberes sincrónicos, a la manera posmoderna.

No hay lecturas más legítimas que otras. No hay un único protocolo de lectura. Dichos protocolos son históricos y las coordenadas cronológicas y culturales de cada lector son únicas. El lector es un productor del texto, o como diría D.F. McKenzie: “Los nuevos lectores producen nuevos textos, y los nuevos significados son una función de esas nuevas formas”.

Las Autoridades de la Iglesia, por su posición particular, parecen ser la referencia imperante y casi lógica de la interpretación de nuestros textos sagrados. Pero cuando la de ellos es la única opinión válida admitida, corremos el riesgo del congelamiento de los significados y de la muerte parcial del texto. Cuando Joseph Smith leyó el pasaje de Santiago, no pensó en la interpretación que le darían los diferentes maestros de religión con los que se asociaba. Hizo su propia lectura… podríamos decir que una lectura posmoderna…

Somos únicos, por lo tanto únicas deberían ser nuestras lecturas, no estandarizadas ni normativas. Lo que podemos aprender en la Escuela Dominical, en Seminario, o en un buen mensaje será siempre importante y fructífero. Pero la visión única con la que podemos enriquecer esas ocasiones es una prerrogativa nuestra. Creo que esa es una gran deuda que todos tenemos con el Libro de Mormón como sus lectores actuales.

Jean H. Fragonard 1776, Joven Leyendo

Jean H. Fragonard 1776, Joven Leyendo

También muy recientemente, Benjamin L. McGuire, un investigador mormón de la teoría literaria ha publicado Nephi: A Postmodernist Reading (Nefi: una Lectura Postmodernista), Interpreter: A Journal of Mormon Scripture 12, 2014, pags. 49-78. Sus reflexiones son más que válidas y deberemos ayudar a hacerlas extensivas al resto del texto sagrado…

 

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