Todo está casi muy bien en Sión…

HISTORIA

Todo está casi muy bien en Sión…

Algunas reflexiones sobre el artículo José el Vidente, aparecido en la revista Liahona de Octubre 2015

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Por Mario R. Montani

Los siguientes apuntes tienen que ver con el artículo de investigación firmado por Richard E. Turley, Jr, Robin S. Jensen y Mark Ashurst-McGee bajo el título José el Vidente y el subtítulo de ‘El registro histórico aclara la manera en que José Smith cumplió su función de vidente y tradujo el Libro de Mormón’ en la Liahona de Octubre 2015, páginas 11 a 17 y replicado en todas las revistas internacionales de la Iglesia. Aclaremos que los hermanos Turley, Jensen y Ashurst-McGee, además de sus credenciales como historiadores, desarrollan su tarea en el Departamento de Historia de la Iglesia, es decir, son empleados de la Iglesia, es decir, son la Iglesia.

El ‘muy bien’…

  • La aceptación de que Joseph Smith creía en la existencia y utilizaba ‘piedras videntes’ para hallar objetos extraviados y ocultos. Con una explicación razonable y bien elaborada en la que se suman la cultura de los inmigrantes y el fomento de esa cultura por parte de Joseph Smith, padre y Lucy Mack Smith, hay un asentimiento a tales prácticas que hasta ahora sólo aparecía en escritos anti-mormones. El artículo en cuestión no se expide sobre si esas prácticas eran correctas o incorrectas sino que acepta su existencia y el hecho de que eran comunes en esa sociedad.
  • La aceptación del uso de la piedra de vidente en la traducción del Libro de Mormón y el método utilizado para hacerlo: “De hecho, las evidencias históricas demuestran que, además de las dos piedras videntes conocidas como ‘intérpretes’, José Smith utilizó por lo menos otra piedra al traducir el Libro de Mormón, la cual colocaba a menudo dentro de un sombrero a fin de bloquear la luz. Según personas allegadas a José, eso lo hacía con el fin de ver mejor las palabras que estaban en la piedra” (ver pag. 13 y 14)
  • La aceptación de que los nombres Urim y Tumim jamás se mencionaron en la Iglesia hasta tres años después de que el Libro de Mormón había sido impreso.
  • La publicación de una foto actual (tomada por los autores del artículo) de la piedra de vidente en poder de la Iglesia, y la muy interesante historia de cómo pasó de Joseph a Oliver, a su esposa Ann Whitmer (hermana de David) a Phineas Young, a su hermano Brigham y la donación final por parte de una de las viudas de éste último, Zina D. H. Young, así como el reconocimiento de que Emma Smith conservó al menos otras dos piedras similares.

Todas estas son muy buenas noticias. Significa que la Iglesia está dispuesta a dar pasos concretos en abrir archivos y reconocer situaciones que prefería no reconocer hasta hace muy poco. Significa también que ha escuchado las demandas de catedráticos y miembros con relación a este asunto (Cuatro años atrás abordamos el tema en la sección Historia con “Testigo de los tiempos, luz de la verdad…”). Personalmente, me alegro muchísimo por la decisión tomada y confío en que sea el inicio de otras decisiones similares que aguardan…

El ‘casi’

A nuestra Institución le cuesta bastante pedir disculpas y reconocer que algo pudo haberse hecho mal. Cuando finalmente lo logra, es de un modo tan sutil que hay que leer entre líneas para darse cuenta.

  • En una página anexa al artículo se presentan pinturas que con el paso de los años se han realizado sobre la traducción del Libro de Mormón. Corresponden a Simon Dewey, Del Parson, Earl Jones y Robert T. Barret. En el texto introductorio de esa página, que no parece escrito por los mismos autores del trabajo principal, puede leerse: “A lo largo de los años, artistas han intentado representar la traducción del Libro de Mormón mostrando a quienes participaron en ella en distintos lugares y poses, con diferentes objetos. Las interpretaciones artísticas se basan en el punto de vista, la investigación y la imaginación de los artistas, y a veces se han hecho con la ayuda de la opinión y guía de otras personas (pag. 17). Las pinturas en cuestión muestran a Joseph leyendo directamente de las planchas (cosa que parece no haber ocurrido) o dictando a sus escribas desde ellas (cosa que tampoco ocurrió) o detrás de una manta extendida para que el escriba no viera las planchas (cosa que tampoco ocurrió), o leyendo con los intérpretes (que, si ocurrió, fue excepcional). El texto debajo de la pintura con la manta reza: “Aunque en la mayoría de las narraciones del proceso de traducción no se menciona ninguna manta, aparentemente en un principio se utilizó una a fin de impedir que el escriba viera las planchas, los anteojos o el pectoral. Más adelante, en la tarea de traducción, es probable que se haya utilizado una manta para ocultar al traductor y al escriba a fin de impedir que otras personas curiosas observaran…”. Resumiendo: en las fuentes históricas no hay mención de la manta, pero ¿aparentemente? y ¿es probable? que haya estado???
  • Que se haga responsables a los artistas de la falta de veracidad histórica de sus trabajos parece un exceso. Como si todos no supiésemos que antes de que una imagen llegue a una publicación de la Iglesia pasa por un cuidadoso “colador” que incluye los equipos editoriales, artísticos y el propio Comité de Correlación. Cuando menciona que dichos artistas han recibido la opinión y guía de otras personas omite decir que esas personas eran integrantes de organismos que hubiesen bloqueado cualquier intento por publicar una imagen de Joseph Smith sumergido en su sombrero leyendo la piedra de vidente. El hecho de que aún no tengamos una imagen de ese tipo entre las muchas que se utilizan en los salones de clase muestra que los controles existen y que la culpa no es de los pintores. En el comentario debajo de la obra de Del Parson se concede: Testigos del proceso afirmaron que durante la traducción las planchas no se podían ver y se cubrían entre otras cosas, con una tela. Lo que no dice es que esos mismos testigos afirmaron que José no miraba en absoluto las planchas durante el proceso de traducción ya que sus ojos estaban puestos en la piedra de vidente dentro de su sombrero. La tela en cuestión fue provista por Emma para envolver las planchas sobre una mesa.
  • Ahora se acepta que los “intérpretes” eran una forma de “piedra de vidente” y que ambos eran intercambiables. Diez años atrás esa sugerencia sólo se hubiera encontrado en trabajos de investigadores independientes.
  • El artículo culmina con una advertencia de no concentrarnos demasiado en la forma en que el libro salió a la luz y más en su contenido. Desde mi punto de vista la advertencia es innecesaria. Es obvio que lo importante está dentro del Libro. Si no deseamos que los miembros se interesen en la forma en que salió a luz, pues no debería haberse publicado el artículo en cuestión. Desde hace 23 años la Universidad de Brigham Young edita el Journal of Book of Mormon Studies, una publicación de alto nivel en la que invita a participar a catedráticos mormones y no mormones a analizar este tomo de escrituras desde los ángulos más insospechados: su historia, su surgimiento, su relación con las artes y ciencias, sus enseñanzas doctrinales, etc. Supongo que dejará de publicarlo si no quiere que tengamos acceso a la forma real en que el Libro salió a la luz. ¿O tendremos dos discursos: uno para los miembros y otro para los investigadores profesionales?
  • Con respecto a la excusa siempre presente de que no deseamos alterar la fe del miembro común que ya se ha adaptado a la historia oficial, aunque ésta no sea todo lo fidedigna que pudiera desearse, tengo el siguiente razonamiento. Según entiendo la doctrina, la fe puede ejercerse únicamente sobre aquellos principios que son verdaderos. Si para no alterar la fe de alguien debo disminuir el contenido de verdad de los hechos a su alcance ¿estoy aumentando o disminuyendo su fe?
  • Finalmente, el artículo posee un rico volumen de notas al pie con referencias a los Documentos de José Smith (Joseph Smith Papers) y otros textos. Pero, seamos sinceros. ¿Cuántos de los miembros que reciben la Liahona leen las notas al pie? ¿Cuántos de ese ya reducido grupo irá a leer los Joseph Smith Papers que, por ahora, sólo se encuentran en inglés? ¿No hubiese sido más enriquecedor transcribir directamente los contenidos de ese trabajo tan importante que recibir una edulcorada, reducida y parcializada versión del mismo?

Por  lo tanto, sí, todo está mejor en Sión de lo que estaba antes del artículo. Podría estar mejor aún. Pero quizás soy muy impaciente… los procesos llevan su tiempo…

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Esta entrada fue publicada en Historia.

2 comentarios el “Todo está casi muy bien en Sión…

  1. A decir verdad, he leído bastante de este asunto. Paso a paso la Iglesia va asumiendo sus errores, algunas veces entrelíneas y otras, lo admite indirectamente (como es el asunto del Sacerdocio a los negros). Algunas veces, más que flaquear mi testimonio, tengo preguntas respecto a esta actitud de las Autoridades Generales (y su contexto), ¿es que acaso en diez años leeremos que hubo una indiferencia hacia los no-caucásicos para asumir puestos de preponderancia en el liderazgo u otros asuntos tan seculares como que la Iglesia mira horrorizada el crecimiento de China y Rusia (por dar un ejemplo)?
    Respecto a esto ultimo, reflexiono. Parece un tema sin sentido “política internacional-religión”, sin embargo en mi misión el patriotismo estadounidense (tan marcado en lugares del “territorio Deseret”), llevó a varias declaraciones de Presidente de Misión y de algún Setenta, a indicar que el dominio mundial de EE.UU. era por su gran devoción al Señor así como al cumplimiento fiel del casi exterminio de los indígenas en Norteamerica. Hoy las estacas y templos florecen en cada rincón del globo, pero esto es un ejemplo de su crecimiento, tal vez no hay un cambio de actitud hacia el nosotros que vivimos en la perisferia. Sugiero que nos pueda iluminar en este asunto (se me viene a la cabeza la profecía trucha del Caballo Blanco por ejemplo), ¿cómo ha cambiado la visión de Iglesia regional a mundial? ¿es esta una Iglesia gringa o allí fue donde todo comenzó y ahora roda la piedra sin importar donde acabe o en quién?
    Mil disculpas si no consigue comprenderme, estaré atento. Las preguntas abundan, pero lo hago de buena de fe. Esta es la Iglesia del Señor, lo sé y nosotros, sus hijos, somos mortales y muchísimas veces nos equivocamos.
    Saludos.

    • mormosofia dice:

      Estimado Joaquín: Estoy bastante de acuerdo con tus razonamientos. Recuerda que los primeros cristianos también debatían si los nuevos conversos debían circuncidarse y convertirse al judaismo antes de ser bautizados. Las influencias culturales son muy fuertes para quienes han pasado toda una vida inmersos en ellas. Creo que ambos tenemos en claro una cosa: está el Evangelio por un lado y por el otro una gran colección de mitos, opiniones, corrientes de pensamiento y culturización. Debemos fidelidad al primero. No necesariamente a los otros, aunque para algunos sea difícil separarlos… Un saludo. M. Montani

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