Ariel Bybee – Nacida para cantar

ARTE Y RELIGION

     MUSICA

             Músicos Mormones

 Ariel Bybee

Nacida para cantar…

 

ariel bybee file29765

Por Mario R. Montani

Ariel Bybee nació el 9 de Junio de 1943 en Los Angeles, California. Recuerda haber obtenido conciencia de su fe cuando, a la tierna edad de 4 años, escuchó a su madre dar una lección en la Primaria sobre el poder de la semilla. Años más tarde, ya en la secundaria, al conocer el auditorio de la escuela, recordaría:

“Observé el escenario, lleno de luz y color, y luego a mi madre, como si acabase de llevarme al cielo!”

Ariel se graduó en la Escuela de Música de la Universidad de Brigham Young en 1965 con una Licenciatura en Música, bajo la tutela de Maughn McMurdy, Brandt Curtis, Don Earl y Charles Metten, quienes la estimularon a desarrollar su extraordinaria voz y presencia escénica.

Después de la graduación comenzó a enseñar en la Churchill Junior High. Recordaría años más tarde:

“Me encantaba. Siempre había planeado ser profesora. Mi hermana es una profesora y mi papá se jubiló como maestro”.

El Maestro Maurice Abravanel, conductor de la Sinfónica de Utah, descubrió su talento. En 1969 interpretó a una joven Tosca en la ópera homónima de Puccini, compartiendo cartel con Glade Peterson. Kurt Herbert Adler de la Opera de San Francisco invitó a Bybee a participar en varias temporadas exitosas en aquella ciudad californiana.

“¡Caballeros, quitémonos los sombreros! ¡Una Carmen! – Su nombre es Ariel Bybee”. (Martin Bernheimer en su crítica de la ópera Carmen en Los Angeles Times, 1973)

Ariel Bybee203140

Con la Opera de San Francisco también interpretó a Musetta en La Boheme de Puccini e Ines en La Favorita de Donizetti.

Continuando su carrera se trasladó a New York para realizar estudios avanzados, incluyendo al preparador vocal Cornelius L. Reid. Su primera presentación en la Costa Este fue La Coronación de Popea de Monteverdi en el Tanglewood Music Festival. En 1977 debuta en el Metropolitan Opera House como Giovanna en Rigoletto de G. Verdi. A partir de ese año y hasta 1995 estuvo presente en todas las temporadas del Met, superando las 450 presentaciones como mezzo soprano.

Su primer gran éxito vino al tener que reemplazar (con muy poco aviso previo) a Teresa Stratas en el papel de Jenny en Mahagonny (Ascenso y Caida de la Ciudad de Mahagonny) de Kurt Weil.

“En su debut como Jenny en Mahagonny Bybee estuvo sensacional, no sólo vocalmente sino en su aspecto y la comprensión del rol. Su dominio vocal fue excelso. El papel de Jenny se encuentra con un Do agudo que controló con un tono brillante y enfocado así como un vibrato ajustado pero no desagradable que añadió urgencia a su parte… De ahora en adelante el rol de Jenny deberá ser juzgado en comparación con su interpretación definitiva” (Barton Wimble, crítica de Mahagonny en el New York Daily News, 1981)

 ariel bybee 002

Siguieron  su Annio en La clemenza di Tito de W.A. Mozart, Hansel en Hansel y Grettel de E. Humperdinck, Nicklausse en Los Cuentos de Hoffman de Offenbach y Suzuki en Madama Butterfly de G. Puccini.

“Completando a Murray está Ariel Bybee en el rol de Annio. Ella logra ciertas cosas con sus roles, pensando cada nota y acción para llegar a movimientos y fraseos que son siempre correctos y parecen naturales para el personaje. Ella se ve y se escucha fantásticamente bien esta temporada…Uno de esos momentos mágicos se produjo en el estreno de Tito: el duo del primer acto entre Annio (Bybee) y Servillia (Robinson) fue exquisito. Había que estar allí – no puedo describirlo adecuadamente”. (Comentario en WBAI-FM sobre el estreno de La clemenza di Tito en el Metropolitan, 1984)

En Washington D.C. participó en la producción de El Consul de Menotti y en el Carnegie Hall en Electra, bajo la dirección de Lorin Maazel y la Filarmónica de Viena. Con esta obra participaría también en el Ravinia Festival, con la dirección de James Levine. Su debut europeo lo realizó con Melisande en las Semanas Musicales de Sofía, en Bulgaria.

En 1983 Franco Zeffirelli la incluyó entre las voces de su versión fílmica de La Traviata de G. Verdi haciendo el rol de Flora, junto a Placido Domingo y Teresa Stratas.

En la primavera de 1985 compartió escenario con el New York City Ballet en la producción Canciones de Auvergne. En Khumo, Finlandia, presentó parte de su repertorio sacro con el Stabat Mater de Pergolesi y el Gloria de Vivaldi.

“Las estrellas del concierto de fama internacional fueron Beverly Hoch y Ariel Bybee. Las solistas conquistaron con sus presentaciones claras, limpias y reflexivas” (Diario de Helsinki, Finlandia, 1992 comentando el Stabat Mater de Pergolesi)

Cuando Ariel se trasladó a New York lo hizo en compañía de su esposo, el abogado John McBaine. Allí vivieron en un departamento a pocas cuadras del Met y también del Barrio de la Iglesia en Manhattan. Bybee fue llamada como Presidenta de la Sociedad de Socorro y de la Primaria. También se desempeño como responsable de las actividades de la unidad. Diría:

“El Barrio es tan diverso, y la gente es aceptada fácilmente. Hay tanto talento allí – moda, publicidad, medicina, leyes, todo tipo de profesionales; instrumentistas expertos, pianistas, un cuarteto de cantantes de ópera”.

630164986

En 1977 los McBaine también recibieron a una hija, Neylan, quien, años más tarde se referiría a su madre en su escrito Just Mom, Dad, and Me (Segullah Vol. 4.1 Septiembre 2008)

“… Y POR FAVOR, AYUDA a mamá y papá a tener otro bebé. En el nombre de Jesucristo. Amen”. Recuerdo haber dicho esas palabras noche tras noche junto a mi cama en nuestro departamento de la ciudad de New York, la única hija de dos personalidades incompatibles, el único nexo que mantuvo su matrimonio unido por veinticuatro años. El otro bebé nunca vino, aunque mi madre quedó embarazada otras seis veces. Seis espíritus fuera del alcance. Soy la única hija de Ariel Bybee y John McBaine, criada en un departamento de dos dormitorios de Manhattan desde 1977 hasta que fui a la universidad en 1995.

Mi mamá era una cantante de ópera, prominente en la Iglesia durante la década de 1980. Por motivo de los logros en su carrera, a menudo daba charlas fogoneras multitudinarias en la Iglesia. Un bis muy popular, luego de que sus arias de ópera y canciones culminaban, era subirme al podio y cantar “Hazme andar en la Luz” del libro de canciones de la Primaria. Como una niña de 6 ó 7 años, cantaba obedientemente el primer verso – el que corresponde a los niños – con un imponente micrófono frente a mí. Con la vista clavada en el fondo de la capilla y sintiendo a mi mamá parada cerca mío, esperaba a que ella comenzara el segundo verso, el que corresponde a los padres. Y esperaba… El acompañante en el piano haría una incómoda pausa. Porque, inevitablemente, mamá, que había cantado para presidentes y audiencias de miles, estallaba en llanto mientras yo cantaba, incapaz de entrar en su momento. Cada vez yo me clavaba detrás del podio y ponía mis ojos en blanco mientras ella buscaba un pañuelo. Así como esos eran momentos de mucha vergüenza para mí, secretamente los anticipaba cada vez que cantábamos juntas. Sólo el poder de su amor hacia mí podía resquebrajar su comportamiento profesional. “Mi cinco-en-una”, explicaría mamá con lágrimas a la audiencia mientras se recomponía y preparaba para entonar la segunda estrofa. Había deseado tener cinco hijos, pero nunca se cansaba de decirme que yo era todo lo que había deseado empaquetado en una. Era su perla que se había formado por la irritación de un mal matrimonio y embarazos frustrados. Yo era el legado, lo que Samuel fue para Ana, la suma de sus esperanzas y sueños. Crecí sabiendo que era especial.”

Por muchos años Ariel Bybee llevó el estigma de ser una madre con un solo hijo, particularmente en una comunidad mormona que creía que había escogido una carrera por sobre la familia. Diría años después:

“Ya que el Padre Celestial no me ha dado más hijos, continué cantando. Sentí que tenía el permiso del Señor y que podía ser un emisario del evangelio y de la organización de la Iglesia. Nunca tuve dudas de que hacía lo correcto”.

 ariel_bybee1

En 1991 retornó brevemente a la Opera de Utah con el papel de Dorabella en Cosi fan Tutte de Mozart. A partir de 1993, la cantante comenzó a dictar clases privadas en su estudio de New York, así como en el Lee Strasberg Institute y la American Musical and Dramatic Academy de New York. Por diez años fue Artista Residente y Profesora Vocal Asociada  en la Universidad de Nebraska, Lincoln, enseñando canto y dirigiendo óperas.

En 1994 la Universidad de Brigham Young le otorgó un reconocimiento por Servicios Distinguidos. Ariel ha cantado en repetidas ocasiones como solista con el Coro del Tabernáculo Mormón y en el 2001 entonó las estrofas de “Con Fe en cada paso” en la dedicación del Templo de Winter Quarters, Nebraska.

Después de divorciarse del padre de Neylan, Ariel se casó en el 2006 con James Ford, un novio de su juventud quien era también profesor de Inglés en la Universidad de Nebraska.

En 2007 la pareja dirigió la puesta en escena de The Most Happy Fella, una obra de Frank Loesser, con cantantes, músicos y técnicos de la Escuela de Música de la UNL. Dicho musical ganó, en septiembre de ese año, el Waterford Internation Trophy en el Festival Internacional de Opera Ligera en Waterford, Irlanda, siendo la primera vez que un grupo norteamericano lo lograba en los 49 años de historia del Festival. La obra cosechó todos los premios importantes, incluyendo mejores cantantes masculinos y femeninos, mejor presentación coral, mejor director musical, mejor decorado y, el más preciado, mejor ópera.

“Jim y yo subimos al escenario cuando se anunció que ganábamos el premio por mejor decorado. Todo el conjunto con sus familiares y amigos estaban allí sentados juntos. Cuando subimos por segunda y tercera vez, gritaban cada vez más alto”.

Ariel Bybee y James Ford recibiendo el Waterford International Trophy en 2007

Ariel Bybee y James Ford recibiendo el Waterford International Trophy en 2007

Al convertirse en profesora emérita en la UNL, la Universidad creó en su honor la Ariel Bybee Chair de Interpretación Operística. A partir del 2008 pasó a enseñar canto en la Universidad de Utah mientras que James se insertó como profesor en BYU.

Robert Breault y Ariel Bybee en una master class de la Universidad de Utah

Robert Breault y Ariel Bybee en una master class de la Universidad de Utah

En 2012 el matrimonio fundó la Asociación Amigos de la Opera de la Universidad de Utah. Ese mismo año, algunos de sus alumnos participaron en el desfile Days of ’47 de Salt Lake City cantando fragmentos de Carmen desde un carruaje antiguo.

Demaree Brown y Daniel Tuutau en Days of '47

Demaree Brown y Daniel Tuutau en Days of ’47

Con respecto a sus famosos compañeros de la lírica mundial, ha comentado:

“Joan Sutherland ha sido mi favorita de todos los tiempos. Debuté con ella en la Opera de San Francisco en Lucia y canté muchas veces en su compañía de allí en adelante. Aprendí muchísimo de ella. Era tan agradable entre bambalinas, tan humilde. Alfredo Kraus era un artista consumado y un maravilloso colega. Placido Domingo es tan amistoso y cercano a las personas como uno lo esperaría de él. Lo he visto manejar multitudes como nadie puede hacerlo y también cruzar todo el escenario para estrechar la mano de alguien o reconocer a los integrantes del coro por su primer nombre. Pavarotti es un seductor pero entrañable. Kiri Te Kanawa, una linda persona con gran sentido del humor”.

También recuerda su amistad con Fredericka von Stade, con quien compartieron un edificio de departamentos durante un tiempo, así como con Carol Vaness y James Levine.

“Es interesante observar cómo trabajan las estrellas. Lo principal que he aprendido es que, allá arriba, nadie se da muchos aires, todos son muy humildes. Son los que están en el camino ascendente los que suelen clavarte las garras”.

Emilia Jackson, Ariel y la soprano Miriam Costa-Jackson

Emilia Jackson, Ariel y la soprano Miriam Costa-Jackson

Ariel Bybee ha grabado dos álbumes como solista: Divine Redeemer y Eternal Day.

Neylan McBaine, su hija, estudió piano en Juilliard y obtuvo una licenciatura en Literatura Inglesa en Yale. Actualmente vive en Boston con su esposo y tres hijos. Ha escrito para Dialogue, Newsweek y Busted Halo. También dirige el Mormon Women Project (y es posible que le dediquemos alguna página de este blog oportunamente)

De izquierda a derecha: Neylan McBaine, Bonni Ballif-Spaniville (Ex Directora del Instituto de BYU), Debra Goodson (Fundadora del Peru Andres Education Fund), Karen B. Larsen (Ex Miss Utah) y Ariel Bybee en un Salón de discusión como parte del Mormon Women Project, 2010

De izquierda a derecha: Neylan McBaine, Bonni Ballif-Spaniville (Ex Directora del Instituto de BYU), Debra Goodson (Fundadora del Peru Andres Education Fund), Karen B. Larsen (Ex Miss Utah) y Ariel Bybee en un Salón de discusión como parte del Mormon Women Project, 2010

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s