2 Nefi 30:6

VERSICULOS SUELTOS

2 Nefi 30:6

Y las escamas de tinieblas empezarán a caer de sus ojos; y antes que pasen muchas generaciones entre ellos, se convertirán en una gente pura y deleitable.

Por Mario R. Montani

Tal es el texto de la segunda mitad de ese pasaje de 2 Nefi como se encuentra en nuestras actuales versiones. Sin embargo hasta 1981, lo que decía en vez de “pura y deleitable” era “blanca y deleitable”.

Muchos de nosotros pensamos que el cambio tenía que ver con una actitud política, particularmente con el agregado de la Declaración Oficial 2 a la Doctrina y Convenios en 1978. Mas no era así.

Varios estudios recientes muestran (“How we got the Book of Mormon” de Turley y Slaughter) que ya en 1840, el propio Joseph Smith había hecho muchas correcciones a la edición de ese año, incluyendo ésta en particular. Sin embargo, las persecuciones y traslados hicieron que los manuscritos con los cambios se perdieran. No obstante, dicha edición de 1840, publicada en Nauvoo, ya traía la modificación.

La historia editorial del Libro es aproximadamente la siguiente: 1830 (1º edición, 5000 ejemplares, “blanca y deleitable”), 1837 (2º edición, 5000 ejemplares, “blanca y deleitable”), 1840 (3º edición, 2000 ejemplares, “pura y deleitable”), 1841 (1º edición inglesa, Londres, se basó en la edición de 1837, “blanca y deleitable”). De allí en adelante, hasta 1981, todas las reediciones tomaron como base la edición inglesa. Durante la década de 1970, la Iglesia comenzó a intercambiar material histórico con la Iglesia Reorganizada de Jesucristo (hoy la Comunidad de Cristo) y allí aparecieron las correcciones de Joseph a las primeras ediciones. De modo que, en 1981, esas correcciones se incorporaron a la nueva edición.

También es dado observar que el diccionario Webster vigente en la época de la traducción original del Libro de Mormón (Noah Webster, An American Dictionary of the English Language, New York, Converse, 1828) da las siguientes acepciones para la palabra “White” (blanco):

  1. Poseer el color de la pureza; puro; limpio, libre de manchas… 5. Puro, sin defecto… 6. En el sentido de las Escrituras, purificado del pecado, santificado (Salmo 51).

Hasta aquí todo muy bien. Pareciera que el intercambio de las palabras fue válido para el uso de la época.

Algunos miembros de la Iglesia comenzaron a sugerir que la palabra nunca se había referido a un cambio en el color de la pigmentación de la piel que se aclararía con la conversión al evangelio, sino a un estado más puro del corazón. Eso suena muy agradable y yo mismo quisiera compartir la idea, pero ni la contextualidad interna del Libro ni las declaraciones de líderes de la Iglesia por más de un siglo y medio parecen confirmarla.

“Y él había hecho caer la maldición sobre ellos, sí, una penosa maldición, a causa de su iniquidad… por tanto, ya que eran blancos y sumamente bellos y deleitables, el Señor Dios hizo que los cubriese una piel de color obscuro, para que no atrajeran a los de mi pueblo” (2 Nefi 5:21)

“Y aconteció que aquellos lamanitas que se habían unido con los nefitas fueron contados entre éstos. Y les fue quitada su maldición, y su piel se tornó blanca como la de los nefitas…” (3 Nefi 2: 14-15)

Si bien ninguno de nosotros sabe tanto sobre la cultura nefita como para evaluar qué era bello y deleitable para ellos y cuál era la gradación entre blanco y obscuro que pudiese afectar la atracción de unos por otros, es obvio que los pasajes hablan de algo más que de un “cambio de corazón”.

En una revelación nunca canonizada del 17 de Julio de 1831, Joseph Smith declaró a los Elderes, sirviendo aparentemente de portavoz del Señor:

“Es mi voluntad, que con el tiempo, toméis esposas de los Lamanitas y Nefitas, para que su posteridad pueda llegar a ser blanca, deleitable y justa” (Ohio Star del 8 de Diciembre de 1831, Ezra Booth. También en una carta de 1861 de W.W.Phelps a Brigham Young. Ver Sunstone Noviembre 1993, nota 5, pag. 52)

En 1859, Brigham Young, en un discurso, relacionó el color de la piel a las transgresiones:

“Ustedes podrán preguntar a los inteligentes de este mundo por qué los aborígenes de este país son oscuros, detestables, ignorantes, y hundidos en las profundidades de la degradación… Cuando el Señor escoge a un pueblo, El hace convenios con ellos y les otorga promesas: entonces, si ellos transgreden su ley, cambian sus ordenanzas, y rompen los convenios efectuados, pondrá una marca sobre ellos, como en el caso de los Lamanitas y otras porciones de la casa de Israel; pero con el tiempo serán un pueblo blanco y deleitable (Journal of Discourses 7:336)

En las primeras décadas del mormonismo también se enseñaba que el proceso inverso se cumplía, es decir que la desobediencia a las leyes del evangelio traería un obscurecimiento en la piel de los miembros actuales:

“Los apóstatas se tornarán de cabellos grises, arrugados, y negros, tal como el Diablo” (Brigham Young. Journal of Discourses 5:332)

“Por eso está muy claro que la marca puesta sobre los descendientes de Caín fue una piel negra, y que no puede haber duda de que esta es la marca que Caín mismo recibió; de hecho, se ha notado en nuestros días que aquellos que han perdido el espíritu del Señor y cuyas bendiciones les han sido quitadas, se han vuelto obscuros a tal punto de llamar la atención de aquellos que los conocieron”. (Juvenile Instructor 26:635)

Personalmente, no he logrado darme cuenta de que alguien con la piel oscura la aclare por su obediencia ni de que el proceso inverso esté en funcionamiento, pero, quizás, se deba a que soy un pésimo observador. Creo, más bien, que esos comentarios deben leerse dentro del contexto de la sociedad que los produjo. Una sociedad con altísimos valores, pero también con muchos mitos, tradiciones falsas y prejuicios.

En la Conferencia General de Abril de 1927, el Elder Eugene J. Neff, relató sobre las experiencias en Hawai:

“Los primeros misioneros fueron de ese sector a otro pequeño pueblo al este de la isla, y allí se congregaron cien personas en una choza de paja para escuchar el mensaje de estos extraños hombres blancos. Al sentarse y escuchar la voz de este misionero de Utah, se transfiguraron ante George Q. Cannon, y él vio a noventa y siete de ellos tornarse blancos, y tres permanecer obscuros. No comprendió. No sabía por qué tres permanecían obscuros y todo el resto más claro. Recibió una respuesta parcial a esta manifestación cuando supo, con el correr del tiempo, que noventa y siete de los presentes en esa reunión se habían unido a la Iglesia, fueron miembros devotos, viviendo y muriendo como Santos de los Ultimos Dias, mientras que tres nunca lo hicieron. Se dice que llegarán a ser un pueblo blanco y deleitable. En el presente ya son una gente deleitable y yo creo que se volverán blancos. Se están volviendo más blancos año tras año. Me he dicho, y lo he comentado con algunos amigos íntimos, que creo que los hawaianos se convertirán en blancos y deleitables a través de los matrimonios inter raciales. No sé si esto está de acuerdo con las doctrinas de la Iglesia, pero han contraído matrimonio con razas orientales y con gente blanca a tal punto que hay ya más mestizos que hawaianos puros” (Conference Report, Abril de 1927, pag. 49)

Aquí, el Elder Neff se siente con la libertad de especular, lo cual me parece bien. La idea de quitar la maldición a través de los matrimonios venía desde la época de Joseph Smith y circulaba en muchos ámbitos de la Iglesia, pero me cuesta ponerla en paralelo con la idea de que es la virtud personal la que quitará finalmente la maldición. Salvo que el matrimonio con un blanco sea visto como una bendición tan grande que tenga ese poder…

En la Conferencia General de Octubre de 1960 (más de un siglo después de las declaraciones de Brigham Young), Spencer W. Kimball (en muchos aspectos, el Apóstol de los Lamanitas) diría:

“Los niños indios en el programa de colocación hogareña de Utah* son a menudo de color más claro que sus hermanos y hermanas en las reservaciones… Estos jóvenes miembros de la Iglesia se están tornando más blancos y deleitables. Un élder blanco, jocosamente, dijo que él y su compañero estaban donando sangre regularmente en el hospital con la esperanza de acelerar el proceso” (Improvement Era, Diciembre de 1960, Pags. 922-923)

*El Indian Placement Program (IPP), literalmente, Programa Indio de Colocación, fue un programa de la Iglesia por el que niños y jóvenes indígenas, particularmente navajos, vivían en hogares mormones durante el año escolar para permitirles tener una mejor educación. El programa comenzó a funcionar a fines de los años ’40 bajo la administración de la Sociedad de Socorro pero luego pasó al ámbito de los Servicios Sociales de la Iglesia. Su mayor auge fue entre los años ’60 y ’80 y tuvo el apoyo del Elder Kimball, quien conocía de primera mano las dificultades indígenas en Arizona. Si bien la intención era más que loable y, en muchos casos, obtuvo excelentes resultados, con el paso de los años comenzó a acumular críticas de diferentes sectores y, finalmente, se discontinuó. Los postulantes debían ser mayores de 8 años y miembros de la Iglesia (esta condición se estableció para evitar la supuesta “conversión” dentro de los hogares mormones, pero no logró evitar las “conversiones” en las reservaciones con el sólo objetivo de entrar al programa). El choque cultural también fue muy fuerte. No todos los padres adoptivos ni los jóvenes estaban preparados para enfrentarlo. Finalmente, agrupaciones indígenas se quejaban del proceso de transculturización al que eran sometidos los de sus etnias.

Prestemos atención a los siguientes pasajes del Antiguo Testamento:

“Y algunos de los sabios caerán para ser refinados, y purificados y emblanquecidos hasta el tiempo del fin…” (Daniel 11:35)

“Muchos serán purificados y emblanquecidos y refinados; pero los malvados actuarán con maldad…” (Daniel 12:10)

A ninguno de nosotros se nos ocurriría adjudicar a esos pasajes el valor de un cambio de color en la piel. Es una referencia simbólica. Pareciera que hemos sido más literalistas al leer el Libro de Mormón que al leer la Biblia. Creo que, en algún momento, también deberemos reconsiderar las opiniones del pasado de que el color de la piel es una maldición, o de que se quitará por la conversión al Evangelio y/o los matrimonios con blancos.

Un comentario el “2 Nefi 30:6

  1. Fernando Vega dice:

    Realmente da mucho que pensar esos versiculos sueltos, porque a veces (deberia ser siempre) nos hacemos preguntas “raras” de cosas del evangelio, pero todo sea para avanzar mentalmente y aprender del Señor.
    Gracias Mario

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