El Sosiego de los Libros

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El sosiego de los libros

“He buscado por todas partes el sosiego y no lo he encontrado sino en un rincón apartado, con un libro en las manos”

(Tomas de Kempis, 1380-1471)

 

"Arquímides leyendo" por el artista inglés Henry Wyatt (1794-1840)

“Arquímides leyendo” por el artista inglés Henry Wyatt (1794-1840)

Por Mario R. Montani

El modo en que los libros moldean nuestra vida desafía todo cálculo matemático o estadístico. Quizás nosotros mismos lo ignoremos. Acudimos a ellos para investigar, estudiar, consultar pero también para divertirnos, alegrarnos, entristecer y soñar. El libro será siempre más que él mismo: será una suma algebraica que nos incluye a cada uno de nosotros que lo lee, a nuestras circunstancias, afectos y esperanzas. Por lo tanto, el resultado de la ecuación será distinto e inesperado en cada caso. Aún para las diferentes etapas en la trayectoria de un mismo lector.  Su importancia quizás sólo pueda medirse con una mirada retrospectiva desde la eternidad…

Algo de esto se plantea Rafael Arrieta:

“¿Qué mano invisible puso este libro a nuestro alcance? ¿Qué misteriosa influencia nos impulsó a leerlo? Si hubiéramos seguido ignorando su existencia, si todas sus semillas que fructificaron en nosotros -de modo tal que las creímos preexistentes en el espíritu y sólo reveladas por la lectura- se hubieran malogrado: ¿cómo seríamos ahora? ¿Qué parte indeterminable de nuestra alma hubiera permanecido estéril? ¿Qué no hubiera sido y qué continuaría siendo en lo recóndito de nuestro ser moral?”. Rafael Alberto Arrieta, “Encrucijada”, en  El encantamiento de las sombras, Junta de Castilla y León, Valladolid, 2002, p. 79.

Quizás también el laureado Fernando Savater en Loor al leer:

“Ser por los libros, para los libros, a través de ellos. Perdonar a la existencia su básico trastorno, puesto que en ella hay libros. No concebir la rebeldía política ni el erotismo sin su correspondiente bibliografía. Temblar entre líneas, dar rienda suelta a los fantasmas capítulo tras capítulo. Emprender largos viajes para encontrar lugares que ya hemos visitado subidos en el bajel de las novelas: desdeñar los rincones sin literatura, desconfiar de las plazas o las formas de vida que aún no han merecido un poema. Salir de la angustia leyendo; volver a ella por la misma puerta. No acatar emociones analfabetas. En cosas así consiste la perdición de la lectura. Quien la probó, lo sabe”. Fernando Savater, “Leer y leer”, en  Loor al leer, Aguilar (colección Crisol), Madrid, 1998, p. 109

Seleccionemos con cuidado estos “amigos influyentes” y no perdamos nuestra relación con ellos.

 "La Lección" del alemán Conrad Kiesel (1846-1921)


“La Lección” del alemán Conrad Kiesel (1846-1921)

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