CUATRO TEXTOS DE PURA RAZA

DOCTRINA

    Raza Negra

CUATRO TEXTOS DE PURA RAZA

Por Mario R. Montani

He escrito con anterioridad tres textos que se relacionan con la prohibición para la gente de color de poseer el sacerdocio y acceder a las ordenanzas del Templo. Pueden encontrarse en este blog. La presente es una breve recopilación de cuatro textos adicionales de diferentes épocas y diverso contenido que me parece que aportan luz sobre el asunto.

PRIMER TEXTO (England-Smith)

Eugene England fue un profesor de literatura mormón, de amplio prestigio y que goza, para mí, de las mejores credenciales, tanto por la agudeza de sus reflexiones como por su fidelidad a los principios del Evangelio restaurado. Fundador de Dialogue: a journal of mormon thougt (publicación que ya cuenta con 46 años de profunda investigación sobre la cultura santo de los últimos días) así como de la Asociación Mormona de Letras.

Joseph Fielding Smith, por entonces Presidente del Quorum de los Doce Apóstoles (estamos hablando de los años ’60, mucho antes de la Declaración Oficial II de 1978) había escrito algunos artículos afirmando que a los de raza negra se les había negado el sacerdocio por algo que habían hecho (o dejado de hacer) en la pre-existencia. Eugene tenía el fuerte sentimiento de que no era así y pudo concertar una reunión para conversar el tema. Su relato es el siguiente:

“Le conté al Presidente Smith mis experiencias con el tema de los negros y el sacerdocio y le pregunté si yo debía creer en la doctrina de su situación en la pre-existencia para estar en armonía con la Iglesia. Me respondió, “Sí, porque esa es la enseñanza de las escrituras”. Le pedí al Presidente Smith si podría mostrarme esa enseñanza en las escrituras (con cierto temor, ya que estaba convencido de que si alguien en el mundo podía mostrármelo ese era él). Leyó conmigo las fuentes de escrituras modernas y entonces, después de cierta reflexión, dijo algo que me reveló la formidable integridad que caracterizó toda su vida: “No, no tienes que creer que a los negros se les negó el sacerdocio por algo en la pre-existencia. Yo siempre he supuesto eso porque así se me enseñó y tenía sentido, pero no tienes que creerlo para estar en armonía con la Iglesia, porque no está declarado en las escrituras. Y yo no he recibido ninguna revelación sobre el asunto” (Dialogues with Myself, pag. 131-132)

SEGUNDO TEXTO (Stapley-Romney)

En el año 1964, el Elder Delbert L. Stapley, un Apóstol de la Iglesia, (a quien, dada mi edad, recuerdo perfectamente) envió una carta al entonces Gobernador de Michigan, George W. Romney (padre del actual candidato presidencial Mitt Romney). En esa carta (cuya copia fascimil completa en inglés puede encontrarse en www.boston.com/news/daily/24/delbert_stapley.pdf) el Elder Stapley expresa su malestar y asombro por el apoyo del Gobernador al Proyecto de Ley sobre Derechos Civiles.

Debido a su extensión no incluiré todo el texto pero sí algunos párrafos con mis comentarios intercalados.

“Después de escuchar su discurso sobre Derechos Civiles, estoy muy preocupado. Varios otros me han expresado también su preocupación. No armoniza con mi propio entendimiento de este asunto por lo que he decidido enviarle esta nota, no en mi posición oficial dentro de la Iglesia, sino como amigo personal”.

Es cierto que el Elder Stapley hace sus comentarios a nivel personal, y no me cabe duda de que creía en lo que expresaba, pero no se privó de enviar la carta con el membrete oficial de la Iglesia utilizado por los Apóstoles (como cualquiera podrá ver en el sitio antes descripto), lo cual podría constituir una presión adicional para cualquier miembro.

“Cuando reflexiono sobre las declaraciones del Profeta y recuerdo lo que les ocurrió a tres presidentes de nuestra nación que fueron muy activos en la causa de los negros, me pongo serio por su desaparición. Fueron en contra de las enseñanzas del Profeta Joseph Smith…”

Aquí, el Elder Stapley parece creer que tres presidentes de su país (aparentemente está hablando de Abraham Lincoln, James Garfield y John F. Kennedy, quien había sido asesinado sólo dos meses atrás) fueron muertos por involucrarse a favor de los negros y, por lo tanto, ir en contra de las enseñanzas de Joseph Smith, igualadas a la voluntad del Señor. La verdad es que Joseph Smith, Jr. jamás habló en contra de la raza negra. Sus opiniones eran más que abiertas para la época que le tocó vivir. Durante su administración directa varios negros recibieron el sacerdocio y las ordenanzas del Templo que estaban disponibles. Su declaración de vender terrenos fiscales para comprar la libertad de los esclavos a sus amos y regresarlos a Africa formaba parte de su plataforma política como candidato a la Presidencia, nadie la entiende ni la entendió jamás como la voluntad del Señor con respecto a la raza.

“Estoy completamente de acuerdo en que el negro merece las consideraciones arriba mencionadas, pero no la totalidad de los beneficios sociales ni privilegios de matrimonio interracial con los blancos, ni los blancos deberían verse forzados a aceptarlos en áreas restringidas para blancos…”

Sin comentarios… afortunadamente había aclarado que no estaba representado a la Iglesia.

“No crea que tengo algo en contra de la gente de color, ya que varios de ellos son mis empleados…”

Aunque la Autoridad está intentado ser compasivo y mostrar su amplitud de criterio, la verdad es que el comentario suena al remate de un mal chiste racista…

“Permítame contarle une experiencia personal. Un amigo en Arizona – no miembro y promotor de la raza de color – vino a verme después de mi llamamiento al Quórum de los Doce, reconociendo que el Pte. McKay era un Profeta de Dios. Pretendía que le pidiese al Pte. McKay que acudiera al Señor para ver si estaba dispuesto a levantar la maldición sobre la raza de color y otorgarle los privilegios del Sacerdocio. Le expliqué que el Señor había colocado una maldición sobre los negros, negándoles el sacerdocio; por lo tanto, era responsabilidad del Señor – no del hombre – cambiar Su decisión. Este amigo mío encontró un trágico final al ahogarse. Abogaba entusiasmado por la gente de color y promovía todos los privilegios, oportunidades sociales y participación de la que gozaban los blancos…”

Nuevamente, el Elder Stapley parece sugerir (en una peculiar variante mormona del pensamiento mágico) que su amigo había tenido un trágico final por haberse involucrado en la defensa de los derechos de la raza negra…¿¿¿???

En el resto de la nota, le indica al Gobernador la lectura de varios libros, ninguno de ellos representando la doctrina oficial de la Iglesia y casi todos escritos por Joseph Fielding Smith, obras que hoy se nos recomienda olvidar.

No me interesa señalar aquí la posible presión ideológica ejercida sobre un Gobernador (de hecho, Romney hizo caso omiso de la nota y continuó apoyando el Proyecto que, finalmente, se aprobó) Tampoco criticar ideas retrógradas, como decimos los argentinos “profetizando con el diario del día siguiente en la mano” (Para el caso sería “un diario de 1978 en la mano”). Sí agregar esta evidencia a las muchas que he mencionado en textos anteriores de que las ideas religiosas simplemente fortalecían un sustrato social e ideológico de permanencia propia en la mentalidad norteamericana. Repito: ¿Qué tenía que ver la política de negación del Sacerdocio con la posibilidad de progresar con los derechos civiles?

TERCER TEXTO – (Kimball-Kimball)

En la reciente biografía de Spencer W. Kimball (Lengthen your stride), escrita por su hijo, Edward, queda claro que el racismo cultural de mediados del siglo XX ayudaba a mantener la prohibición del sacerdocio. Relata un incidente en 1942, cuando un Presidente de Estaca en Washington DC escribió a la Primera Presidencia, explicando que los miembros blancos de un Barrio estaban ofendidos por la presencia de dos mujeres negras. En una respuesta que hoy nos causaría estupor, la Primera Presidencia le pidió que sugiriese a las mujeres de color que se sentasen en la parte de atrás de la capilla.

También relata los esfuerzos del Apóstol Hugh B. Brown (Canadiense y Demócrata) y del propio Presidente McKay por modificar lo que ambos consideraban una política y no una doctrina. La negación de los equipos deportivos de otras universidades, incluyendo Stanford, a jugar con los de BYU por causa de la prohibición.

Aclara la inexplicable aparición de un artículo en el Church News desaconsejando los matrimonios interraciales en el mismo número en que aparecía la nueva revelación. Aparentemente fue exigido por Mark E. Petersen como parte del consenso de unanimidad que se buscaba (Petersen había escrito varios artículos que hoy se catalogarían como profundamente racistas).

Finalmente rescata un incidente que involucra a la escritora mormona de color Mary Sturlaugson, autora de “A Soul So Rebellious”. Después de escuchar la nueva política se acercó llorando al Pte. Kimball, ya que estaba enamorada de un miembro de la Iglesia blanco. Según sus propias palabras: “Al llegar hasta él, me abrazó gentilmente como alguien lo haría con un niño pequeño. Entonces suave pero enfáticamente susurró: “mi hija, no está mal. No está mal”…

CUARTO TEXTO (Newsroom)

La siguiente nota acaba de aparecer en el Newsroom, que es el sitio oficial de la Iglesia de recursos para los medios de noticias, líderes de opinión y público en general  (www.mormonnewsroom.org/article)

“El Evangelio de Jesucristo es para todos. El Libro de Mormón declara, “y a nadie de los que a él vienen desecha, sean negros o blancos, esclavos o libres, varones o mujeres…”    (2 Nefi 26:33). Esta es la enseñanza oficial de la Iglesia.

Personas de todas las razas han sido bienvenidas y bautizadas en la Iglesia desde sus comienzos. De hecho, hacia el final de su vida en 1844 Joseph Smith, el profeta fundador de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, se opuso a la esclavitud. Durante ese período algunos hombres de color fueron ordenados al sacerdocio. En algún punto la Iglesia dejó de ordenar miembros varones de ascendencia africana, aunque hubo algunas excepciones. No se sabe con precisión por qué, cómo o cuándo esta restricción comenzó en la Iglesia, pero ha terminado. Los líderes de la Iglesia buscaron la guía divina sobre este asunto y hace más de tres décadas extendieron el sacerdocio a todos los miembros varones dignos. La Iglesia inmediatamente comenzó a ordenar miembros a los oficios del sacerdocio dondequiera que asistieran a lo largo del mundo.

La Iglesia inequívocamente condena el racismo, incluyendo todas y cualquier forma de racismo del pasado tanto dentro como fuera de la Iglesia…

Recientemente, la Iglesia también ha emitido la siguiente declaración sobre el particular:

“Los orígenes de la disponibilidad para el sacerdocio no son totalmente claros. Algunas explicaciones al respecto fueron hechas en ausencia de revelación directa y referencias a estas explicaciones a veces se citan en publicaciones. Estas previas declaraciones personales no representan la doctrina de la Iglesia

Finalmente la Iglesia reconoce que hubo ordenaciones de negros en el pasado y que cualquier declaración anterior no representa la Doctrina. Yo creo que sí sabemos el cuándo, el cómo y el porqué de la prohibición, pero como estoy de acuerdo en que haya cesado no voy a insistir con ello…

2 comentarios el “CUATRO TEXTOS DE PURA RAZA

  1. Luis Ángel de Benito dice:

    Muchas gracias por esta clarividencia sobre algo tan delicado. Nos toca caminar con estas contradicciones propias de los humanos. Cuánto celebro que se hayan superado.

  2. Federico dice:

    Hola hno, a mi si me gustaría saber lo que tu decis : Yo creo que sí sabemos el cuándo, el cómo y el porqué de la prohibición……

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