POLEMICA Y PERDURABLE POLIGINIA – Parte I

Doctrina

     Poligamia

POLEMICA Y PERDURABLE POLIGINIA

Parte I

Por Mario R. Montani

Introducción (De etimologías y conflictos).

Los miembros de la Iglesia hemos tenido, y tenemos, una larga relación de conflicto, en diferentes grados, con el principio del matrimonio plural. Creo que el conflicto se manifiesta, básicamente, en nuestra incapacidad de abordarlo seriamente y en la falta de ámbitos donde hacerlo. Probablemente también en los variados mecanismo que hemos desarrollado para enfrentarlo: negación, incomodidad, simplificación, no desear saber al respecto, explicaciones pseudo racionales para justificarlo, etc, etc.

El nombre correcto del tipo de relación matrimonial múltiple que los santos practicaron en el pasado es POLIGINIA. Poligamia es un concepto amplio que no identifica a los participantes. La antropología y la sociología nos han brindado las nomenclaturas más precisas de poliginia (cuando un esposo tiene varias esposas) y poliandria (cuando una esposa comparte varios esposos).

Intento abordar el tema con el mayor de los respetos por quienes han sido sus practicantes históricos, pero también aclarar algunos conceptos erróneos que se han acumulado con el paso de los años.

Nuestra historia y doctrina han sido restringidas, desde el exterior, a este principio. Nos incomoda que el diccionario nos defina por ella, a pesar del siglo que ha transcurrido desde el abandono de la práctica, pero creo que tampoco nos ayuda que nuestra visión actual redefina nuestro pasado para evitar que nos hagamos cargo de él.

Los principales cismas que la Iglesia ha soportado en su relativamente joven historia han tenido como eje la no aceptación del Principio o su continuidad después de que fue abandonado. La Iglesia Reorganizada de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días (desde 2001, La Comunidad de Cristo) con sus 250.000 miembros en el mundo es un ejemplo del primer tipo; la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días y los Hermanos Apostólicos Unidos (con 10.000 miembros cada una) son ejemplos del segundo tipo.

Una breve visión socio-geográfica

De acuerdo al Ethnographic Atlas Codebook, de las 1231 sociedades allí registradas, en 588 se practica la poliginia con alta frecuencia, en 453 se lo hace ocasionalmente, 186 son monógamas y en 4 se practica la poliandria. Aún en aquellas sociedades donde es aceptada, la multiplicidad de esposas no es la regla general, ya que su práctica requiere una muy buena posición económica. No obstante, hay países como Senegal en los que el 47 % de los matrimonios son polígamos.

El Presidente de Sudáfrica a partir de 2009, Jacob Zuma, está casado con tres esposas que, junto a cuatro anteriores, le han dado un total de 29 hijos.

En Sudán, el Presidente Omar Hassan al-Bashir, ha estimulado los matrimonios múltiples para aumentar la población.

Una no tan breve visión histórico-religiosa

Prácticamente todas las sociedades tradicionales, incluyendo el judaísmo, permitieron la poliginia. En el Islam, el profeta Mahoma tuvo 11 esposas durante su vida pero nunca más de 4 simultáneamente, por lo que esa cifra quedó establecida como límite. Muy recientemente, Mohammed Bello Masaba, de Nigeria, reconoció tener 86 esposas (en realidad sumaban 107 pero 9 habían fallecido con el paso de los años y de 12 se había divorciado). Con 87 años y padre de 185 hijos fue detenido bajo la ley musulmana para obligarlo a divorciarse de 82 esposas y quedar sólo con 4, pero, después de que 57 de sus compañeras testificaron a su favor, fue liberado sin cargos.

El Hinduismo permitió la práctica. Su dios Krishna tenía 16108 esposas en su reino de Dwarka. Con el paso de los siglos la poligamia fue declinando aunque continúa en ciertas áreas como Nepal.

Para el Budismo el matrimonio no es un sacramento sino un asunto secular por lo que no se expide al respecto. En Tailandia, Burma, Sri Lanka y otros países budistas se practican matrimonios plurales.

Para los judíos de los tiempos bíblicos era una alternativa común, incluyendo el levirato (la unión a la esposa de un hermano muerto para mantenerla y dar descendencia al desaparecido). Hay testimonios del mantenimiento de la costumbre hasta el segundo siglo de nuestra era. Es interesante que Josefo deba explicar que los matrimonios múltiples de Herodes, que no eran legales bajo la ley romana, fueron permitidos por la costumbre judía.

Para el Cristianismo, dentro de la órbita de esa ley romana, la norma fue la monogamia y la poligamia atacada como un hábito pecaminoso. No obstante los reformadores no encontraron contradicción con las enseñanzas bíblicas. Martin Lutero, en una carta al Canciller de Sajonia expresa que no puede prohibir a una persona casarse con varias mujeres ya que no contradice a las Escrituras (“Ego sane fateor, me non posse prohibere, si quis plures velit uxores ducere, nec repugnat sacris literis.”). Algunos años más tarde otorgaría una dispensa a Philip de Hesse para casarse con una segunda esposa y aconsejó a Enrique VIII hacer lo mismo.

En 1650, el parlamento de Nurenberg, decretó que debido a la muerte de tantos hombres en la guerra de los Treinta Años, por los siguientes diez años “las iglesias no admitirían varones en los monasterios, los sacerdotes podrían casarse y cada hombre podría tomar hasta 10 esposas siempre que velase por su bienestar, las tratara honorablemente y evitara las peleas entre ellas”.

De los límites morales del presente estudio.

No intento en el presente ensayo, ni en sus posibles continuaciones, hacer una apología de la poliginia ni tampoco su crítica. Creo que es un tema altamente complejo en el que han estado involucrados afectos y creencias religiosas de seres reales que gozan de mi simpatía. Catalogar a los partícipes del “Principio”, “matrimonio espiritual”, “unión patriarcal”, “ley abrahámica”, “casamiento bíblico” o “la más alta ley” (todos apelativos eufemísticos utilizados a lo largo del período de su práctica) como impíos, degenerados y lujuriosos me parece, además de injusto, una simplificación excesiva. Sus pensamientos y obras muestran que no eran así. Las familias que produjeron, la civilización que gestaron, la cultura propia, amalgamando diferentes nacionalidades y educaciones, dejan en claro que eran algo bastante más elevado que eso.

Por otro lado, cuando expresamos que la mano del Señor estuvo en cada detalle y sancionó cada caso particular, creo que también corremos el riesgo de la simplificación absoluta. Porque la historia real de la poligamia no puede explicarse sin el factor humano, independiente de la incidencia del factor divino.

Como miembro de la Iglesia algunas cosas sé con certeza: existe una revelación en  Doctrina y Convenios iniciando la práctica y existe una Declaración Oficial en el mismo libro cancelándola. De modo que mis inquietudes doctrinales y teológicas podrían estar satisfechas. También sé que Abraham, Jacob, Moisés y otros patriarcas bíblicos fueron polígamos y, no obstante, ese hecho no parece haber sido incompatible con sus muchas revelaciones y con el que “Dios caminara con ellos”. Si alguien intenta definirme la aparente incongruencia con el argumento de que “pertenecían a otra época y a otra sociedad”, en realidad me está diciendo que los asuntos morales están definidos por coordenadas culturales y temporales, y eso es algo que yo no acepto. Eso se denomina “relativismo moral” y su base es que si una determinada sociedad decide que algo está bien, entonces ya está bien. Aunque suene un poco ortodoxo, no sólo creo que ningún miembro de la Iglesia debería aceptar esa premisa, sino que nadie que pretenda llamarse cristiano debería aceptarla.

De modo que esos son los límites entre los que yo puedo moverme. Hay mucho que podemos considerar.La Iglesia ha declarado recientemente que “una religión que no puede explicar su pasado no puede explicarse a sí misma”. Personalmente creo que hasta que no podamos explicarnos algunos acontecimientos de nuestro pasado, sacarlos de debajo de la alfombra, mirarlos directamente sin sentir vergüenza por ello, no podremos explicarnos a nosotros mismos.

Sucinta síntesis diacrónica

Para introducirnos en el tema es necesaria una comprensión, al menos parcial, de la cronología de los eventos para luego detenernos en el análisis de algunos de ellos.

1830 – Se organiza la Iglesia.

1831 – Joseph Smith declara como revelación a un grupo de Elderes ya casados: “Porque es mi voluntad, que con el tiempo, toméis esposas de entre los Lamanitas y Nefitas, para que su posteridad llegue a ser blanca, deleitable y justa, pues aún ahora sus mujeres son más virtuosas que las gentiles”. Si bien dicha revelación no forma parte de la actual Doctrina y Convenios (al igual que muchas otras revelaciones recibidas por Joseph) fue registrada en los diarios personales de varios de los presentes y su texto completo puede hallarse en The Joseph Smith Revelations Text and Commentary, pag. 374.

Algunos historiadores creen que el objeto de esas uniones era obtener derechos legales sobre tierras de Kansas asignadas a los indios y que no estaban disponibles para los blancos. Aparentemente, los agentes gubernamentales impidieron el acercamiento y los posibles matrimonios.

1833 – Fannie Alger, de 16 años, quien se desempeñaba como criada de Emma, es la primera esposa plural documentada de Joseph en Kirtland, Ohio. La relación produjo un escándalo en la ciudad al punto de que Oliver Cowdery y Warren Parrish intentaron realizar un tribunal eclesiástico para juzgar a Joseph por adulterio. Levi Hancock ayudó a Fannie a escapar de la ciudad para no tener que testificar. Más adelante se casó por civil con Solomon Custer, en Indiana. Muchos creen que no hay suficiente evidencia de que esto ocurrió, sin embargo en 1890 el asistente al Historiador de la Iglesia, Andrew Jenson, listó a la señorita Alger como la primer “esposa plural” de Joseph Smith.

1835 – La edición de Doctrina y Convenios contenía una sección 101 que consistía en una declaración de creencia. Allí se leía: “Siendo que esta Iglesia de Cristo ha sido acusada por los crímenes de fornicación y poligamia, declaramos que cada hombre debe tener una esposa, y cada mujer sólo un esposo, excepto en el caso de muerte, cuando cada uno estará en libertad de volver a casarse”. Dicho texto, que luego pasó a ser la sección 109, permaneció en Doctrina y Convenios hasta la edición de 1876.

1838 – Lucinda Morgan Harris, quien ya estaba casada con George Washington Harris, miembro del sumo consejo de la estaca de Far West, Missouri, se constituye en la segunda “esposa plural” documentada de Joseph Smith.

1839 – 1842 En el período de Nauvoo varias Autoridades comienzan a contraer matrimonios múltiples, entre ellos Joseph Smith (que adiciona otras 30 esposas), Brigham Young y Heber C. Kimball. Se estima que una treintena de sacerdotes fueron introducidos en estas ordenanzas.

1842 – La imprenta de la Iglesia edita un panfleto de 37 páginas escrito por Udney Hay Jacob (aún no mormón por ese entonces), que incluía dos capítulos de su obra inconclusa llamada The Peace Maker or the Doctrines of the Millenium, en el que se defendía la posibilidad de la poligamia y reclamaba su restauración antes del Milenio. Varios historiadores piensan que esa publicación fue una forma de medir la opinión de los santos al respecto.

1843 – Joseph Smith recibe la revelación conocida hoy como la Sección 132, aunque no será presentada a la congregación hasta 1852, en Utah, y no será incorporada al Libro de Doctrina y Convenios hasta 1876.

1844 – El 7 de Junio el diario opositor Nauvoo Expositor escribe un editorial crítico sobre los matrimonios plurales. Joseph Smith, como Alcalde de la ciudad, manda destruir la imprenta, lo que provoca su arresto y, días más tarde, su asesinato en Carthage. Tanto Sidney Rigdon como Emma consideraban que la práctica del Principio había llevado a Joseph y Hyrum a la muerte.

1845 – Dentro de la denominada Crísis de la Sucesión varios grupos se separan. Brigham Young continúa realizando matrimonios múltiples. Lyman Wight, un Apóstol, y sus seguidores se organizan en la entonces República de Texas y continúan también con la práctica. Emma y su hijo infante, Joseph Smith III, rechazan la poligamia y con el tiempo formarán la Iglesia Reorganizada.

1847 – El grupo principal, bajo la dirección de B. Young, efectúa el Exodo hacia la región del Gran Lago Salado.

1852 – Por primera vez se declara públicamente la obediencia al Principio. Orson Pratt, por asignación de Brigham Young lo presenta a la congregación y se lee el texto de la ahora Sección 132, aprobándose como revelación. Las uniones plurales se hicieron extensivas, llegando a abarcar hasta un 30% o 35% de la población de miembros.

1857 – La denominada Guerra de Utah tuvo como principales motivaciones la poligamia, la esclavitud y la soberanía del territorio.

1862 – El Congreso aprueba el Acta Antibigamia Morrill que convierte a la poligamia en una felonía.

1861-1865 – Guerra de Secesión.

1874 – El gobierno establece el Acta Poland por la que los casos de poligamia serán resueltos en cortes federales para evitar que los jueces mormones hagan caer las causas.

1878 – La Suprema Corte dictamina que las leyes contra la poligamia son constitucionales en el caso Reynolds versus Estados Unidos. Este fallo unánime declaraba: “las leyes se establecen para gobernar las acciones, y aunque no pueden interferir con meras creencias y opiniones religiosas, sí pueden hacerlo con las prácticas”.

1882 – El Acta Edmunds hace que la cohabitación ilegal sea un crimen y quien lo cometa deberá cumplir prisión por seis meses. Más de 1300 varones y algunas pocas mujeres son llevados a la cárcel.

1885 – Comienzan a formarse colonias mormonas en Canadá y México, entendiéndose que las leyes nacionales no se aplicaban fuera de las fronteras.

1887 – El Congreso aprueba el Acta Edmunds-Tucker. Esta ley quitaba el voto a todas las mujeres del Estado y a todos los hombres polígamos. Congelaba los fondos de la Iglesia, produciendo su bancarrota y evitando sus esfuerzos misionales, y declaraba ilegítimos a todos los hijos de matrimonios plurales.

1890 – Wilford Woodruff redacta el Manifiesto.

1895 – El Estado de Utah dicta su constitución, otorgando el derecho al voto femenino, siendo uno de los primeros Estados en concederlo. De hecho, en 1870, en el Territorio de Utah, las mujeres ya tenían ese derecho, pero les fue quitado por el Congreso.

1896 – Utah es aceptada como 45º estado de la Unión.

1904 – Audiencias senatoriales a Reed Smoot. Estas audiencias que se extendieron por cuatro años tendían a impedir que el Senador Smoot, simultáneamente Apóstol de la Iglesia, asumiese su banca en el Congreso. En la investigación quedó claro que se continuaba practicando la poligamia a pesar del Manifiesto. Como resultado de lo anterior el Presidente Joseph F. Smith dicta el Segundo Manifiesto.

1910 – La Iglesia comienza a excomulgar a aquellos que realizan o entran en nuevos matrimonios plurales. Muchas uniones maritales efectuadas con anterioridad continúan cohabitando hasta sus muertes que ocurren mayormente en las décadas de 1940 y 1950. El último Santo de los Ultimos Días polígamo registrado fue Edward Eyring, abuelo del actual Apóstol, Henry B. Eyring, y primo lejano de Mitt Romney. Al fallecer una de sus esposas, en 1954, su matrimonio pasó a ser monógamo.

De modo que esos son los hechos históricos, muy resumidos, que marcan el inicio y posterior abandono de la poliginia entre los santos. Pero son difíciles de entender sin el ingrediente religioso, por lo que analizaremos dos presupuestos teológicos imprescindibles para la instauración del denominado también “matrimonio bíblico”.

PRESUPUESTOS TEOLOGICOS NECESARIOS PARA EL DESARROLLO DEL PRINCIPIO

1) Dios, el Padre, pasó por un estado probatorio similar al nuestro y por su fidelidad adquirió atributos de omnipotencia y majestad superior. Toda la humanidad puede aspirar a una metamorfosis similar. Clave para este proceso es el sellamiento en el Templo a familiares y amigos. La mayor cantidad de esposas e hijos sellados en convenio abrahámico agregarían gloria y exaltación al individuo. El matrimonio plural representaba la cumbre de esta teología por la que el esposo, como rey y sacerdote, junto a sus reinas y sacerdotisas, procrearía eternamente hijos espirituales que poblarían nuevos mundos, manteniendo un ciclo sin fin.

“El Dominio y Poder en el grandioso Futuro será medido por el número de esposas, hijos y amigos que heredemos aquí, y que nuestra gran misión en la tierra es organizar un Núcleo de Cielo para llevar con nosotros (Benjamin Franklin Johnson en una carta a George F. Gibbs, LDS Church History Library, Salt Lake City)

“… y a él (mi siervo Joseph) lo bendeciré y lo multiplicaré y le daré cien veces más en este mundo, de padres y madres, hermanos y hermanas, casas y terrenos, esposas e hijos, y coronas de vidas eternas en los mundos eternos.” (D.yC. 132:55)

2) El mundo cayó en una Gran Apostasía. Como consecuencia de ello, el verdadero concepto de matrimonio se había perdido y había sido reemplazado por la monogamia pagana que llevaba, inevitablemente, al adulterio y la prostitución. Con la Restauración, los antiguos convenios volvían a tener vigencia.

“La monogamia, o restricción por ley a una sola esposa, no es parte de la economía de los cielos entre los hombres. Tal sistema fue iniciado por los fundadores del imperio Romano… Roma se transformó en la cortesana del mundo, e introdujo el orden de la monogamia dondequiera que le fuera permitido”. (Brigham Young, The Deseret News, 6 de Agosto de 1862)

Es de notar que ninguno de estos dos presupuestos es entendido hoy en la Iglesia del mismo modo. Institucionalmente nos estamos alejando de la idea de un Dios que pasó por una etapa probatoria y también de la presencia de una Madre o Madres Celestiales. Con relación a que la monogamia es una desviación pagana no creo que hayamos escuchado el argumento en ninguna Conferencia General de los últimos 100 años. Sin embargo deberemos reconocer que dichos presupuestos eran fundamentales para la instauración de la poliginia. Otro concepto (del que también nos hemos alejado), y al que no dedicaré mucho espacio en esta ocasión, era la idea de los miembros de las primeras décadas sobre la muy inminente venida del Salvador y el inicio del Milenio. De allí un cierto carácter de permanente urgencia imprimido a principios y conductas.

Quisiera ahora tomar un tiempo para analizar los argumentos discursivos que se utilizaron para mantener en funcionamiento el Principio. He tenido el cuidado de seleccionar casi exclusivamente las voces de Apóstoles y Profetas en funciones, generalmente hablando en Conferencias o escribiendo en Organos Oficiales de la Iglesia. Si en algunos temas coloco más de una cita es para despejar dudas de que pudo malinterpretarse o ser tomado fuera de contexto.

ARGUMENTOS DISCURSIVOS ADICIONALES UTILIZADOS A FAVOR DE LA POLIGINIA

Dios, el Padre, es polígamo

“Hemos mostrado claramente que Dios el Padre tuvo una pluralidad de esposas, una o más de ellas en la eternidad, por medio de quienes engendró nuestros espíritus así como el espíritu de Jesús, su Primogénito, y otra sobre la tierra por quien engendró el tabernáculo de Jesús (es decir, María), como su unigénito en el mundo. Hemos probado también que el Hijo siguió el ejemplo del Padre, y llegó a ser el gran Esposo con quien las hijas de reyes y muchas honorables esposas se casarían. Hemos también probado que Dios el Padre así como nuestro Señor Jesucristo heredaron sus esposas tanto en la eternidad como en el tiempo… Si no desean que su moral se corrompa, sus delicados oídos se escandalicen y su piadosa modestia se sonroje por la sociedad de polígamos y sus esposas, no se aventuren cerca de la Nueva Tierra; porque allí los polígamos serán honrados, y estarán entre los gobernantes principales de ese Reino” (Orson Pratt, The Seer, pag. 172)

Jesucristo fue polígamo

“Celso* fue un filósofo pagano; y ¿qué dice sobre el tema de Cristo, sus Apóstoles y sus creencias? Declara que ‘la principal razón de que los Gentiles y filósofos de su escuela persiguieran a Jesucristo, era porque tenía muchas esposas; estaban Elizabeth, María y una hueste de otras que lo seguían’. Después que Jesús desapareció de la escena, los Apóstoles siguieron el ejemplo de su maestro…El motivo principal del brote de resentimiento público y anatemas sobre Cristo y sus discípulos, que llegó a causar su crucifixión, estaba evidentemente basado en la poligamia… una creencia en la doctrina de la pluralidad de esposas causó la persecución de Jesús y sus seguidores. Podríamos casi pensar que eran ‘Mormones’” (Jedediah M. Grant, Segundo Consejero del Presidente Brigham Young, Journal of Discourses, Vol. 1, pgs. 345-346)

*Aulo Cornelio Celso (25 a.C – 50 d.C) fue un filósofo pagano que atacó al Cristianismo en su obra Discurso Verdadero preocupado por las conversiones entre sus contemporáneos. Origenes respondió esas acusaciones en Contra Celso.

“Recordemos que hace mucho tiempo, hubo un casamiento en Caná de Galilea… nada menos que Jesucristo fue quien se casó en esa ocasión. Si él nunca se hubiese casado, su intimidad con María, Marta y la otra María a quien Jesús amaba, hubiera sido altamente indecorosa  e impropia para decirlo suavemente… Me aventuro a decir que si Jesucristo visitara ahora los más píos países de la cristiandad con un cortejo de mujeres, como el que solía seguirlo… sería hostigado, embreado y emplumado, y no cabalgaría sobre un asno sino que sería vituperado… Frente a esta doctrina los hipócritas de cara larga y los santurrones intolerantes probablemente gritarán ¡blasfemia!. Por tanto, no objetéis demasiado el matrimonio de Cristo” (el Apóstol Orson Hyde en Journal of Discourses, Vol. 4, pag. 259-260)

“Cuando María de antaño vino al sepulcro… vio a dos ángeles de blanco, y ellos le dijeron: Mujer ¿por qué lloras? Ella les respondió, Porque se han llevado a mi Señor, o mi Esposo, y no sé dónde lo han puesto…” (Orson Hyde, Journal of Discourses, Vol. 2, pag. 210)

“… entendemos que mayores problemas que estos surgirán antes de que la humanidad comprenda todos los detalles de la encarnación de Cristo – cómo y por quién fue concebido; el tipo de relación establecido por ese acto, el número de esposas e hijos que tuvo…” (The Millennial Star, 1853, vol. 15, pag. 825)

“… se verá que el Gran Mesías, quien fue el fundador de la religión cristiana, fue polígamo… el Mesías escogió, al casarse con esposas honorables, mostrar a las generaciones futuras que aprobaba la pluralidad de esposas bajo la dispensación cristiana, así como bajo la dispensación en que sus ancestros polígamos vivieron… ” (Orson Pratt, The Seer, pag. 172)

Adán fue polígamo

“¡Ahora, escuchad, oh habitantes de la tierra, Judíos y Gentiles, Santos y Pecadores! Cuando nuestro padre Adán vino al jardín de Edén, lo hizo con un cuerpo celestial, y trajo a Eva, una de sus esposas, con él”. (Brigham Young, Journal of Discourses, Vol.1, pag. 50)

La caída del Imperio Romano se debió a su práctica de la monogamia.

“Es un hecho digno de notarse que las naciones menos perdurables de las que hay registro han sido monógama. Roma… era una nación monógama y los numerosos males de ese sistema establecieron desde temprano los fundamentos para la ruina que eventualmente le llegaría” (George Q. Cannon, Journal of Discourses, Vol. 13, pag.202)

“Desde la fundación del imperio romano la monogamia ha prevalecido más extensamente que en épocas anteriores. Los fundadores de ese antiguo imperio eran ladrones y apropiadores de mujeres, y decretaron leyes favoreciendo la monogamia como consecuencia de la escasez de mujeres entre ellos, y de allí que tengamos este sistema monogámico que prevalece en toda la cristiandad y que ha sido la fuente de prostitución y maldades por todas las ciudades cristianas monógamas del Viejo y el Nuevo Mundo, al punto que la corrupción y la decadencia están en la raíz de sus instituciones tanto nacionales como religiosas” (Brigham Young, Journal of Discourses, Vol. 11, pag. 128)

“Así, este orden monógamo de matrimonio, tan estimado por los cristianos modernos como un sacramento sagrado e institución divina, no es nada menos que un sistema establecido por un grupo de ladrones… ¿Por qué creemos en la poligamia y la practicamos? Porque el Señor la introdujo a sus siervos en una revelación dada a Joseph Smith, y los siervos del Señor siempre la han practicado. ‘¿Y es esta una religión popular en los cielos?’ Es la única religión popular allí…” (Brigham Young, The Deseret News, 6 de Agosto de 1862)

La monogamia lleva a la prostitución y a las enfermedades

“Esta ley de monogamia, o sistema monogámico, estableció los fundamentos para la prostitución así como las maldades y enfermedades de la más repugnante naturaleza y características bajo las que la moderna cristiandad gime…” (Orson Pratt, Journal of Discourses, Vol. 13, pag. 195)

“… el sistema de una única esposa no sólo degenera a la familia humana, tanto física como intelectualmente, sino que es totalmente incompatible con las nociones filosóficas de la inmortalidad; es una invitación a la tentación y siempre ha sido una maldición para la gente” (John Taylor, Millenial Star, Vol. 15, pag. 227)

La poligamia tiene efectos saludables en quien la practica y en su descendencia

“Respiramos aire fresco, tenemos los hombres más apuestos y las más hermosas mujeres, y si ellos (los no-mormones) envidian nuestra situación, pueden hacerlo, pues son una raza pobre, miserable y de estrecha mente, que se encadena a la ley de la monogamia, y vive todos sus días bajo el dominio de una sola esposa. Deberían avergonzarse de tal conducta, y del canal contaminado que surge de sus prácticas; por lo que no debe sorprendernos que envidien a aquellos que comprenden mucho mejor las relaciones sociales” (George A. Smith, Journal of Discourses, Vol. 3, pag. 291)

“He observado que un hombre que tiene solo una esposa, y está inclinado a esa doctrina, pronto comienza a marchitarse y secarse, mientras que el hombre que entra en la pluralidad de esposas se ve fresco, joven y animado. ¿Por qué? Porque Dios ama a ese hombre, pues honra su palabra. Alguno de ustedes tal vez no lo crean, pero yo no solo lo creo sino que lo sé. Para un hombre de Dios ser confinado a una mujer es una pequeñez. No sé qué haríamos si tuviésemos una sola esposa cada uno” (Heber C. Kimball, Journal of Discourses, Vol. 5, pag. 22)

“Fue en nombre de un divinamente ordenado tipo de eugenesia que los Santos de los Ultimos Días aceptaron la revelación que incluía la pluralidad de esposas. La poligamia daría la oportunidad de producir, a través de esa consagrada paternidad y maternidad, el hombre mejorado que el mundo necesita para mostrar las más altas posibilidades de la raza, que el día del super hombre pudiese llegar y con él también la redención y el mejoramiento de la raza humana” (B.H.Roberts Comprehensive History of the Church, Tomo 5, pag. 297)

Para lograr la exaltación hay que practicar la poligamia

“Los únicos hombre que pueden llegar a ser Dioses, aún los Hijos de Dios, son aquellos que entran en la poligamia” (Brigham Young, Journal of Discoursses, Tomo 11 pag 269)

“Algunos han supuesto que la doctrina del matrimonio plural era algo superfluo, o no esencial para la salvación de la humanidad. En otras palabras, algunos Santos han declarado y creído que un hombre con una sola esposa, sellada a él por la autoridad del Sacerdocio por tiempo y eternidad, recibirá una exaltación tan grande y gloriosa, si es fiel, como podría tenerla con más de una. Quiero expresar mi oposición a tal idea, ya que es falsa… Por lo tanto, quien se haya imaginado que podría obtener la plenitud de las bendiciones que corresponden a la ley celestial, cumpliendo sólo una parte de las condiciones, se ha engañado a sí mismo. No puede hacerlo. Cuando el principio fue revelado al Profeta Joseph Smith… no falló en cumplirlo, aunque no lo hizo hasta que un ángel de Dios, con su espada desenvainada, se presentó delante de él y le mandó que entrara en la práctica del principio o sería finalmente destruido o rechazado… Entiendo que la ley del matrimonio celestial significa que todo hombre en esta Iglesia, que tiene la habilidad de obedecerla y practicarla en rectitud, y no lo hace, será condenado. Y yo entiendo que significa eso y nada menos, y testifico en el nombre de Jesús que eso es lo que significa” (Joseph F. Smith, Journal of Discourses, Vol. 20, pags 28-31)

Los que no acepten la poligamia serán maldecidos

“Si alguno de ustedes niega la pluralidad de esposas, y continúa haciéndolo, les prometo que serán maldecidos; iré aún más allá y diré, si toman esta revelación o cualquier otra que el Señor ha dado, y la niegan en sus sentimientos, les prometo que serán malditos (Brigham Young, JD 3, pag. 166, 14 de Julio 1855)

“Dios nos ha dicho a los Santos de los Ultimos Días que seremos condenados si no entramos en ese principio… el Señor ha dicho que aquellos que rechacen este principio rechazan su salvación, serán malditos… Deseo profetizar que todo hombre que se oponga a la revelación que Dios ha dado en relación a la poligamia se encontrará en oscuridad; el Espíritu de Dios se apartará de él en el mismo momento en que se oponga al principio, hasta que finalmente irá al infierno y será maldito, si no se arrepiente… si no se transforma en algo tan oscuro como la medianoche entonces no hay verdad en el mormonismo” (Orson Pratt, JD 17, pags. 224-225)

Si la poliginia no es verdadera, el matrimonio por la eternidad tampoco lo es

“… si la pluralidad de casamientos no es verdadera o, en otras palabras, si un hombre no tiene el derecho divino de casarse con dos o más esposas en este mundo, entonces el matrimonio por la eternidad no es verdadero y vuestra fe es totalmente en vano, y todas las ordenanzas selladoras, y poderes, que corresponden al matrimonio por la eternidad, son vanos, sin valor y no sirven para nada; porque tan cierto como que uno es verdadero, el otro también debe serlo” (Orson Pratt, JD 21, pag. 296)

Abandonar la poligamia sería destruir el Reino de Dios y un triunfo de Satanás.

“Se nos dice que abandonemos la poligamia – la cual sabemos que es una doctrina revelada de los cielos, y están Dios y la palabra para atestiguarlo – pero supongamos que esta Iglesia dejara de lado este sagrado orden de matrimonio, entonces el diablo, y todos sus aliados en contra de la causa de Dios, se regocijarían de haber prevalecido sobre los santos y hacerlos rehusar a obedecer una de las revelaciones y mandamientos de Dios” (Brigham Young JD 11 pag. 239, Junio 1866)

“Si abandonamos la poligamia, deberemos abandonar los Profetas y Apóstoles, también la revelación y los dones y gracias del Evangelio, y finalmente abandonar nuestra religión y convertirnos en sectarios para hacer lo que el mundo hace y todo estará bien. No podemos hacer eso, porque Dios nos ha mandado construir Su reino y testificar a las naciones de la tierra, y lo haremos, nos toque vida o muerte. El nos ha dicho tal cosa y debemos obedecerle en los días por venir como lo hemos hecho en el pasado” (Wilford Woodruff, Journal of Discourses 13:166)

Algunas reflexiones iniciales

Podría enumerar varios otros discursos paralelos, por ejemplo: promesas de que el Gobierno de EEUU no lograría triunfar en sus propósitos, de que la poliginia se mantendría hasta la llegada del Milenio, de que por su práctica los hombres volverían a tener la longevidad de los antiguos patriarcas, etc. Lo que me parece interesante es que ninguno de estos discursos podría mantenerse hoy con nuestra actual concepción de la Doctrina. Pero no porque esa doctrina se ha modificado (lo cual es cierto) sino porque no soportarían el análisis de las categorías verdadero/falso. Me refiero a que Adán y Jesucristo fueron o no fueron polígamos. Es sólo una opción. Que la Iglesia haya modificado su política y apoye ahora los matrimonios monógamos no hace automáticamente que esos discursos se desarticulen. La caída del Imperio Romano se debió a la monogamia o no, los únicos que lograrán la exaltación son los polígamos o no… y así sucesivamente. No sé si logro hacerme entender: el que ahora apoyemos la monogamia no hace que mágicamente esos discursos desaparezcan y carezcan de valor. Para encontrar el equilibrio debo estar dispuesto a considerar alguna de estas concesiones: a) Que cuando el principio que estoy defendiendo es, a mi entender, bueno y verdadero puedo valerme de cualquier argumento, incluyendo alguno falso (lo cuál sería una reedición religiosa del concepto maquiavélico de que “el fin justifica los medios”), o b) Que todas las Autoridades mencionadas (al menos 4 Profetas y 8 o 9 Apóstoles) hablaron con poca luz y entendimiento, para lo cual deberemos aceptar la premisa de que es posible que Autoridades Generales hablen con poca luz y entendimiento y que si esa premisa era válida hasta principios del Siglo XX debería seguir siéndolo a principios del Siglo XXI, o c) Que esas mismas Autoridades son la resultante de una sociedad y una cultura definida y que, en muchas de sus opiniones, estarán reflejando esas tendencias culturales y no trascendiéndolas. Pero eso requeriría aceptar que tal cosa fue posible en 1840 o 1912 y que lo será en 2015. No hay tal cosa como una barrera que nos asegure que después de 1950 eso ya no puede ocurrir.

Estoy plenamente convencido de que es posible investigar nuestro pasado poligínico y salir con nuestros testimonios indemnes o aún fortalecidos. También estoy convencido de que ese fortalecimiento será inversamente proporcional a la rigidez de nuestros paradigmas.

CONTINUARA…

 

Un comentario el “POLEMICA Y PERDURABLE POLIGINIA – Parte I

  1. luisherreraar dice:

    Muy buen artículo! Gracias por los detalles y bibliografía citada.

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