ESPIRITU Y MUSICA – Carta 2 por Merril Bradshaw

ARTE Y RELIGION

       Música

ESPIRITU Y MUSICA

Cartas a un joven compositor mormón

Por Merril Bradshaw

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Carta número dos

Querido amigo:

Me has preguntado por qué debemos estar preocupados por las cosas eternas en todo lo que hacemos. ¿Por qué debemos parecer santurrones  cuando lo que estamos intentando es escribir algo que sea placentero para nuestra audiencia? ¿Por qué debemos estar a la búsqueda del espíritu cuando lo único que deseamos es tener una excitante experiencia con la música? Estas importantes preguntas no pueden dejarse de lado  sin perder una de las facetas más importantes de nuestro rol. Verás, el uso normal que le damos a “cosas eternas” o “espíritu” suele estar ligado a una muy estrecha visión de lo que realmente es eterno o de lo que el espíritu puede hacer; como si el espíritu estuviera interesado únicamente en nuestra asistencia a la Iglesia los domingos, o marcar cierta cantidad de horas donadas al Plan de Bienestar, o como si los hijos de Dios cesaran de requerir refrigerio espiritual cuando se unen al Reino, y ya no se atrevieran a sonreír, bailar o reír. Cualquier buen mormón sabe que eso no es cierto.

En vista de lo que acabo de decir, creo que estarías cometiendo un serio error si no buscas conscientemente el espíritu como una fuente de guía musical, sin importar qué tipo de música estés tratando de escribir. Pero confío en que puedas ver que esto no te coloca en una posición de santurronería con tu música. Por el contrario, debería hacerte buscar en toda tu música – linda, pegadiza, de jazz, o la que sea, convertirla en la más linda, la más pegadiza, la más jazzística, etc, porque esas virtudes no cesarán de ser parte de nuestras vidas cuando entremos en el gozo del Reino Celestial. Más aún, cada una de las virtudes, magnificadas a nivel celestial, es una ayuda de rectitud para edificar el Reino de Dios y no es incompatible con solicitar la ayuda del espíritu en tu trabajo.

De hecho, creo que buscar esas virtudes al componer es más cercano a lo que profesamos que simplemente orar y luego abandonarse de modo arbitrario a cualquier cosa que pueda entrar en tu mente. Intentar escribir algo que sea tan hermoso como lo puedas imaginar para que otros puedan disfrutarlo establece un paralelo en mi mente con el “Esta es mi obra y mi gloria, llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre” que leemos en las escrituras. Creo que estará motivado por el espíritu tanto como si formalmente hubieses dicho “Señor, bendíceme”. Cuanto mejor sea la canción, más eterna será su naturaleza. De modo que mi insistencia sobre el espíritu en tu trabajo no está en eliminar aquellas cosas que piensas que no son espirituales sino en extender la idea de lo espiritual hasta cosas que normalmente no son mencionadas en esos términos. Creo que nuestra idea de vida eterna está ligada con el gozo, la felicidad, el amor, la excelencia, la belleza y muchas otras virtudes.

El resultado de esta línea de pensamiento (o sentimiento) es que creo que participas de lo espiritual cuando emites un juicio acerca de la virtud de lo que escribes. Cuando percibes la virtud real y rechazas lo defectuoso, lo superficial, lo poco efectivo, estás siendo espiritual en tu forma de componer en el sentido más alto de lo que espiritual pueda significar para nosotros.

Por lo cual no creo que el espíritu esté limitado a cierta clase de música y vedado para otras. El jazz, el rock o los himnos, por ejemplo, pueden utilizarse tanto para el bien como para el mal. Siempre debemos ser perceptivos al ser influenciados por la música o cualquier otro tipo de arte y  esforzarnos por encontrar lo virtuoso, bello y digno de alabanza en todas nuestras experiencias. El peligro del fanatismo está siempre presente y, a menos que seamos cuidadosos con el modo en que relacionamos las cosas de valor eterno con nuestras actividades en esta vida, podemos acabar prisioneros de nuestros prejuicios, que han sido abandonados por las demandas de una iglesia ya multinacional y una sociedad que no deja lugar a las arbitrariedades mezquinas.

Creo que lo que tienes que hacer como compositor es elevar. Cualquier estilo o idioma en el que escojas escribir debería ser el medio para elevar a aquellos que oyen tu música. Espero que a esta altura esté claro que no deseo restringir el uso de “elevar” a significar únicamente “predicar”. Si te las arreglas para ayudar a alguien a percibir belleza, gozo, felicidad, o aún diversión (en un contexto de rectitud) lo estás elevando.

Tu respuesta a mi carta me sugiere cierta reticencia de tu parte a ser identificado con un concepto estrecho de “Mormonidad”. Comparto esa reticencia. No es el concepto estrecho de Mormonismo lo que debería ser el ímpetu fundamental de tu creatividad, sino que tu “fuego” debe provenir de la espiritualización de la experiencia en su aplicación más universal y recta, abarcando todo el mundo y expandiendo la mente. La suma total de tus rasgos de carácter, linaje, tus convicciones y actitudes, tus aspiraciones y sentimientos sobre el significado del universo forman parte del modo en que expresas ese fuego. Lejos de estrecharte hacia abajo en una variedad casera de provincialismo mormón preferiría que expandas tu visión de modo que tus más exaltadas ideas del Mormonismo encuentren expresión de modo que todos puedan ser elevados.

¡Debemos dejar de pensar en nuestra religión como un factor limitante en nuestras vidas! ¡Debería ser un factor de liberación! Debería inspirarnos con un mayor gozo, comprensión, inteligencia y sensibilidad, y con una visión de posibilidades nunca antes vista por otros mortales en busca de belleza en la expresión, intensidad de emoción y sofisticación en la respuesta a las artes. Pero jamás lo lograremos si no insistimos en la responsabilidad de cada Santo de los Ultimos Días de percibir el espíritu bajo su verdadera luz.

Merrill Bradshaw (1929-2000) fue profesor de música en BYU y prolífico compositor. Estas Cartas a un Joven Compositor fueron publicadas por la Universidad en 1979.

Traducción de Mario R. Montani y Julian Mansilla

 

 

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